La cerveza en la Argentina

Fuente: El Liberal ~ La tradición cervecera argentina tiene más de 2 siglos, su consumo fue introducido por los inmigrantes europeos , primero llegaron las marcas producidas en la vieja Europa las cuales eran transportadas en barcos mercantes de la época, las mismas eran destinadas en un principio a las comunidades alemanas, irlandesas, inglesas y galesas, luego se sumó a esta movida el resto de la población.

A mediados del siglo XVIII comenzaron a surgir pequeñas cervecerías fundadas por personas ligadas en menor o mayor medida a cervecerías europeas,, por aquel entonces la malta y el lúpulo se importaban, con el tiempo las fabricas de cerveza mas preparadas aprovecharon el ferrocarril y extendieron sus mercados hacia el interior, también desarrollaron cultivos autónomos primeramente de cebada y luego de lúpulo (Argentina es hoy exportadora de excelentes calidades de lúpulo producidas en el Bolsón, Rio Negro)

  • La cervecería más antigua fundada y que aún hoy continúa en funcionamiento es la fundada por el alsaciano Emilio Biecker que comenzó a operar en Buenos Aires en 1860
  • En 1888 nació Quilmes, cervecería que hoy domina el mercado interno
  • En 1892 se estableció la cervecería Santa Fé
  • En 1913 se fundó la cervecería del Norte Argentino la que en 1921 se fusionaría con la cervecería y Maltería Cuyo
  • En 1917 se instituyó la cervecería Córdoba. Solo por citar algunas de las grandes fábricas que se dieron en nuestro país
  • Para la década de 1980 el consumo era apenas de unos 8 litros por persona anualmente, y el perfil del consumidor era el de: adulto mayor de 35 años masculino de clase socio económica media y solo consumía en temporada primavera verano u ocasionalmente.
  • En 1995 se instala la primer micro cervecería en el sur argentino en la localidad de Bariloche, esta dio el inicio a la proliferación de lo que hoy conocemos como fábricas artesanales y que generaron un gran cambio en la cultura consumista de nuestra nación en cuanto a bebidas alcohólicas se refiere, logrando pasar de aquellos paupérrimos 8 litros a los 42 litros de consumo anual por persona de la actualidad.

Luego de esta reseña histórica podríamos convenir (utilizando un termino futboleros si se quiere) que el vino y la cerveza conforman un clásico histórico que viene disputando desde comienzos de la historia misma a través de la cual no han podido sacarse ventaja significativa el uno sobre el otro.

Trazando un breve paralelismo entrambas, son producto de sendos fermentos, ambas surgen aproximadamente en la misma zona entre el 5000 aC y el 3000 aC. Convivieron desde entonces en Egipto, Grecia el imperio Romano, en ambos casos la iglesia tubo gran participación en su transformación y difusión, llegaron a Argentina uno durante la colonización y el otro tras la misma, el vino vivió su época dorada allá por el 70 y la cerveza la vive hoy ( siempre hablando del mercado interno)

Su historia nos marca que no seremos nosotros quienes decidamos la balanza ni por una ni por otra de las bebidas, a resumidas cuentas demás está el decir que hay personas que beben cerveza solo porqué no les gusta el vino o viceversa, y estamos lo que escogemos la bebida de forma un tanto aleatoria, quizás optemos por la cerveza porque es un tanto más barata o porque hace calor y elegimos el vino cuando vamos a parrilladas, pero en general seguimos un comportamiento social colectivo y nos dejamos llevar por el entorno, si sale birra…pues birra será, y con el vino igual sin preocuparnos por temas mas severos o importantes a la hora de beber una bebida alcohólica, temas que quizás hoy estén cobrando algo de fuerza de una manera tímida, como preguntarnos cuantas calorías tiene, que tan rápido nos emborracha; cual produce la mayor resaca, etc. No podemos inclinar la balanza ni por uno ni por otro pero quizás te demos una mano contestando algunas simples preguntas

Qué emborracha más, ¿vino o cerveza?

1 pinta (poco más de medio litro) y una copa de vino mediana contienen la misma cantidad de alcohol, de 16 a 24 g., sin embargo tu dulce precipitar al oscuro mundo de la ebriedad dependerá de cuan tapido ingres el alcohol en tu torrente sanguíneo, según un estudio realizado por Mack Michel del centro médico de la universidad de Texas, el vino alcanza su cima en 54 minutos mientras que la cerveza a los 62 minutos (esto ingiriendo la misma cantidad de gramos de alcohol en un periodo igual de tiempo) diríamos pues: punto para la cerveza

¿Cuál nos engorda más?

El alcohol mismo tiene calorías sin hablar del azúcar que hace que nuestras bebidas favoritas sepan tan rico, con cerca de 180 cal una pinta de cerveza contiene un 50% mas de cal que el vino, se diría que lo suficiente para ponerte a engordar sin miramientos, sin embargo entre las personas que beben de forma moderada la diferencia puede ser mínima, estudios realizados encontraron que en corto plazo no existen grandes diferencias, estas si se notan ya en casos prolongados y de excesos por lo que diríamos que el vino tiene una pequeña ventaja sobre la cerveza . Punto para el vino (aunque también es justo mencionar que el hígado no metaboliza todas las calorías del vino y por consiguiente se generan acumulaciones de grasa en el propio órgano lo que no es muy saludable)

¿Cuál produce mayor resaca?

Acá debemos destacar que no existe base científica sustentable para dar dicha repuesta. Se cree probable que la deshidratación sea un factor importante, pero también puede ser provocado por los subproductos de la fermentación llamados congéneres, estas moléculas les dan a las bebidas su sabor y aromas únicos , pero también pueden ser toxicas para la salud, lo que se traduce en dolor de cabeza y nauseas típicas de las reacciones a posteriori de una noche de excesos

¿Cuál es mejor para la salud?

Con frecuencia se dice que una copa de vino al día ayuda a rejuvenecer el cuerpo, reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la presión arterial, esto debido a los polifenoles presentes en especial en el vino tinto, la cerveza también contiene Polifenoles pero ofrece beneficios más modestos, similar al de los vinos blancos. Claramente pese a que el vino en este tema aventaja a la cerveza no nos da licencia de consumir de forma desmedida, estos datos están basados siempre en el consumo moderado de bebidas alcohólicas ( 1 a 2 copas diarias)

En conclusión ni el vino es mejor ni la cerveza lo es tampoco, son excelentes compañias de toda la historia humana y al la hora de elegir el libre albedrío sigue primando, lo importante es pasar un buen momento y en lo posible bien acompañado, siempre con prudencia y gran respeto por la salud propia y ajena

Para concluir les dejo algunos pequeños tip de que tipos de vinos o cervezas elegir para calmar un poco la furia veraniega de nuestras tierras

Para elegir un vino de verano deberemos tener en cuenta su acidez, frescura y baja graduación alcohólica, de acuerdo a esto las opciones las encabezan los vinos blancos entre los que podemos encontrar:

• Chardonnay, hoy a diferencia de años anteriores nuestro chardos apuntan a ser vinos etereos donde el volumen lo da la crianza sobre levaduras y no en barricas , de este modo son vinos que cumplen de maravilla con platos de estación estilo rabas y pescados fritos

• Torrontes, un vino ideal para días calurosos, por su intensidad aromática son ideales para enfriarlos aún más de la cuenta sin riesgo de sacrificar su expresion, incluso hay quienes los prefieren con el agregado de algún hielo, sacrilegio que nos podemos permitir cuando el termómetros supera ampliamente los 30°C , se recomiendan torrontes de climas cálidos como San Juan y Salta

• Sauvignon Blanc, la expresión citrica y tropical de este varietal es ideal para aperitivos para acompañar con un queso brie o camembert y frituras de pesca como cornalitos y chipirones

• Viognier,vino muy versátil que va desde la ligereza del Sauvignon a la untuosidad del chardo , acompaña bien carnes blancas y de pesca y también armoniza con mariscos y frutos de mar

• Espumosos, la efervescencia intensifica la frescura y hace de una copa de espumante una caricia para nuestro paladar en días calurosos, son preferibles los mas secos (nature, brut o extra brut) ideal para apeteizers aunque también se lleva bien con platos principales

• Rosados, las tendencias actuales de hacerlos frescos , ligeros y delicados lo vuelven el acompañante ideal de platos de verano o como aperitivo

• Tintos jóvenes, vinos delicados, frutales con acidez equilibrada que se traduce en sensación de frescura en nuestro paladar, ideales para servicios a temperaturas que no superen los 14° y cocteleria, maridan bien con carnes ligeras verduras a la parrilla y algunos quesos semiduros.

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