Durante 2018 se regularizaron 17.305 empleados, restaurantes y hoteles entre los más destacados

Fuente: Ambito ~ La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) logró en 2018 que empresas y empleadores declararan 64.756 trabajadores que estaban contratados de manera irregular, a partir de notas que los funcionarios del organismo denominan de “inducción”. De ese total, 47.451 fueron empleadas y empleados domésticos que se desempeñan en hogares. Los 17.305 restantes correspondieron a una veintena de actividades, entre las que más se destacaron, la construcción, los restaurantes y los hoteles.
El organismo que conduce Leandro Cuccioli informó que “las inducciones de AFIP se realizaron durante 2018 a través del Domicilio Fiscal Electrónico a contribuyentes que registraban importantes movimientos financieros, ventas y compras de bienes, pero que no contaban con el mínimo de trabajadores para el desarrollo de sus tareas”.

Para determinar ello, la AFIP elaboró un índice denominado Indicador Mínimo de Trabajadores (IMT), que está compuesto de diferentes variables, como facturación, superficie de un negocio, cantidades de operaciones, y volúmenes producidos (en caso de industrias). De acuerdo al nivel de actividad declarado, el organismo determina cuántos empleados como mínimo debe tener las empresas para lograrlo. Si la cantidad declarada es inferior a lo que marca el IMT, la AFIP le manda al empleador una nota de “inducción”. Allí le indica que sospecha que existen relaciones laborales no declaradas, de acuerdo con los niveles de actividad que la empresa lleva a cabo, y se lo invita a regularizar. Legalmente, esas notas no son intimaciones formales, pero funcionan como una fuerte señal de advertencia.

Se están elaborado IMT actualmente para sectores de la construcción, textiles, turismo, modelaje, feed lot, cítricos, restaurantes, hoteles, jardines maternales, geriátricos, frutas, tambos, supermercados pequeños, estaciones de servicio, yerba mate, olivos, panaderías, frigoríficos, pastas frescas, y servicios de call center, entre otros sectores, reconocidos como más “problemáticos” en materia de empleo en negro.

En relación al trabajo registrado en 2018, en el sector de casas particulares, durante los primeros 10 meses, las contrataciones crecieron en 10.800 hasta llegar a 488.500, según últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Se muestra como una de las actividades mas dinámicas. En rigor, la mayoría son regularizaciones de vinculos laborales previos. Como los datos de la AFIP son anuales mientras que los del SIPA son a 10 meses, se supone que la diferencia de 36.600 empleados que hay con relación al total de blanqueos correspondería a regularizaciones del último trimestre o a que durante el año pasado la cifra de empleados disminuyó y luego se recuperó.

En octubre pasado había registrados un total de 8.669.800 trabajadores en el sector privado, con una caída acumulada de 94.200 en los 10 primeros meses. De ellos, 6.185.300 eran asalariados en empresas, con una merma respecto de diciembre del 2017 de 102.800. El sector de empleados domésticos es el quinto en importancia luego del Comercio (1,1 millón), Industria (1,1 millón), actividades inmobiliarias (832,4 mil) y el transporte y comunicaciones (553,1 mil).

Los monotributistas representan un universo de 1.591.000 y los autónomos 405.000.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) logró en 2018 que empresas y empleadores declararan 64.756 trabajadores que estaban contratados de manera irregular, a partir de notas que los funcionarios del organismo denominan de “inducción”. De ese total, 47.451 fueron empleadas y empleados domésticos que se desempeñan en hogares. Los 17.305 restantes correspondieron a una veintena de actividades, entre las que más se destacaron, la construcción, los restaurantes y los hoteles.
El organismo que conduce Leandro Cuccioli informó que “las inducciones de AFIP se realizaron durante 2018 a través del Domicilio Fiscal Electrónico a contribuyentes que registraban importantes movimientos financieros, ventas y compras de bienes, pero que no contaban con el mínimo de trabajadores para el desarrollo de sus tareas”.

Para determinar ello, la AFIP elaboró un índice denominado Indicador Mínimo de Trabajadores (IMT), que está compuesto de diferentes variables, como facturación, superficie de un negocio, cantidades de operaciones, y volúmenes producidos (en caso de industrias). De acuerdo al nivel de actividad declarado, el organismo determina cuántos empleados como mínimo debe tener las empresas para lograrlo. Si la cantidad declarada es inferior a lo que marca el IMT, la AFIP le manda al empleador una nota de “inducción”. Allí le indica que sospecha que existen relaciones laborales no declaradas, de acuerdo con los niveles de actividad que la empresa lleva a cabo, y se lo invita a regularizar. Legalmente, esas notas no son intimaciones formales, pero funcionan como una fuerte señal de advertencia.

Se están elaborado IMT actualmente para sectores de la construcción, textiles, turismo, modelaje, feed lot, cítricos, restaurantes, hoteles, jardines maternales, geriátricos, frutas, tambos, supermercados pequeños, estaciones de servicio, yerba mate, olivos, panaderías, frigoríficos, pastas frescas, y servicios de call center, entre otros sectores, reconocidos como más “problemáticos” en materia de empleo en negro.

En relación al trabajo registrado en 2018, en el sector de casas particulares, durante los primeros 10 meses, las contrataciones crecieron en 10.800 hasta llegar a 488.500, según últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Se muestra como una de las actividades mas dinámicas. En rigor, la mayoría son regularizaciones de vinculos laborales previos. Como los datos de la AFIP son anuales mientras que los del SIPA son a 10 meses, se supone que la diferencia de 36.600 empleados que hay con relación al total de blanqueos correspondería a regularizaciones del último trimestre o a que durante el año pasado la cifra de empleados disminuyó y luego se recuperó.

En octubre pasado había registrados un total de 8.669.800 trabajadores en el sector privado, con una caída acumulada de 94.200 en los 10 primeros meses. De ellos, 6.185.300 eran asalariados en empresas, con una merma respecto de diciembre del 2017 de 102.800. El sector de empleados domésticos es el quinto en importancia luego del Comercio (1,1 millón), Industria (1,1 millón), actividades inmobiliarias (832,4 mil) y el transporte y comunicaciones (553,1 mil).

Los monotributistas representan un universo de 1.591.000 y los autónomos 405.000.

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