“Cláusulas abusivas”. El Gobierno imputó a las plataformas Glovo, PedidosYa y Rappi

Fuente: La Nación ~ El Gobierno imputó a las empresas de envíos Glovo, PedidosYa y Rappi por “presuntas cláusulas abusivas en su contratación e información engañosa”, según informó hoy el Ministerio de Desarrollo Productivo, que comanda Matías Kulfas. Las multas por estas infracciones pueden llegar a los $5 millones.

A partir de hoy, las empresas tienen cinco días hábiles improrrogables para el descargo, según indicó el Gobierno, aunque las compañías dijeron a LANACION que todavía no fueron notificadas legalmente.

“Estas plataformas, en sus términos y condiciones, poseen cláusulas que resultarían abusivas ya que se deslindan de responsabilidades frente a las y los consumidores; asimismo, para acceder al servicio, se requiere que los clientes desistan de derechos que son irrenunciables y se encuentran garantizados constitucionalmente”, acusó la Subsecretaría de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores, en un comunicado.

Según señalaron, en el caso de Rappi y Glovo, cuando el consumidor accede a la app acepta contratar al trabajador del delivery, en vez de a la empresa prestataria del servicio, lo que se conoce como contrato de mandato. “De esta manera, las compañías pretenden eludir todo tipo de responsabilidad por daños que pudieran ocasionarse en la relación de consumo”, acusó el Gobierno.

“Cuando un consumidor adhiere a los términos y condiciones del servicio ofrecido por las firmas, no puede prever que lo que está suscribiendo es un contrato con el trabajador de cadetería, ya que la información proporcionada no es suficientemente clara al respecto”, explicaron.

Luego dijeron que, en el caso de Glovo, en los términos y condiciones se identificaron cláusulas en las que el consumidor renuncia al derecho a revocación, también conocido como de arrepentimiento, en productos no perecederos. Es decir, los consumidores no pueden devolver el producto si no están satisfechos con la compra.

“La empresa además establece que cualquier reclamo y consigna deberá realizarse en los Tribunales de Barcelona o ante la Corte Española de Arbitraje de la Cámara de Comercio. Este tipo de cláusulas están prohibidas por nuestra legislación, ya que no se puede condicionar o limitar el acceso a la justicia al disponer una jurisdicción distinta al lugar del domicilio del consumidor”, denunciaron.

Glovo, por su parte, señaló que “no ha recibido al momento notificación alguna sobre la supuesta denuncia”, y que una vez recibida, “podrá ser analizada para presentar el descargo correspondiente a las autoridades pertinentes”.

El Gobierno también indicó que, en el caso de PedidosYa, entre otras cláusulas, la firma se deslinda de la responsabilidad por cualquier error que pudiera contener la plataforma, y se reserva la posibilidad de dar de baja o rechazar a los usuarios sin expresar motivos que, por lo menos, justifiquen la medida. “Asimismo, en sus términos y condiciones se hace referencia a otros instrumentos, pero luego no se especifica cuáles son, por lo que la información a las y los consumidores es confusa”, señalaron.

Finalmente, el Ministerio de Desarrollo Productivo indicó que este tipo de cláusulas en los términos y condiciones de contratación vulneran los derechos los consumidores establecidos en la ley 24.240, “ya que la modalidad contractual establecida por las firmas, implicaría una desnaturalización de sus obligaciones y limitaría su responsabilidad frente al consumidor por cualquier daño que se pudiera ocasionar durante el servicio que brindan. Esto las haría incurrir en infracción ya que no brindarían información cierta, clara y detallada respecto del servicio que efectivamente prestan”.

Restaurantes y aplicaciones de delivery: de socios inevitables a enemigos íntimos en plena cuarentena

Fuente: Clarín ~ Postales de una Buenos Aires en cuarentena: en las calles, motos y bicicletas cruzan la Ciudad con las mochilas de colores que las distinguen como parte de la “economía colaborativa”. En las veredas, las puertas de los restaurantes permanecen cerradas, si acaso alguna semiabierta ofrece la modalidad “para llevar”. Si en un principio las apps de envío y los locales de comida parecieron socios inevitables, la crisis por la pandemia y el aislamiento cambiaron la ecuación.

Para las apps, la cuarentena implicó un crecimiento en cantidad de pedidos, en un mercado que, según la consultora Focus Market, se reparte de la siguiente manera: un 40% para Pedidos Ya; un 15% para Rappi; un 10% para Glovo; un 7% para Uber Eats y un 28% en las restantes. En el caso de Glovo, por ejemplo, la plataforma sumó un 20% más de comercios, mientras que Rappi confirma la incorporación de nuevos establecimientos, muchos de los cuales no trabajaban con delivery antes.

Los restaurantes, en cambio, vieron caer sus ventas a cero y no tienen grandes expectativas en el “take away” recientemente habilitado: “Eso representa un 10%, a lo sumo un 15% de los ingresos, y además corresponde a otra modalidad de negocio”, explica Ariel Amoroso, empresario gastronómico y presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) de Buenos Aires. “Nuestra principal ganancia es siempre el salón. Cuando enviamos un plato, el comensal no toma vino, café, incluso quizás el postre. Cuando comparamos lo ingresado con nuestros costos, muchas veces nos da que vendimos mucho por delivery e igual perdimos plata”, agrega.

En el caso de las apps, la cuarentena representó no sólo un aumento de la demanda, sino también modificaciones en su composición. “Al comienzo del aislamiento hubo un cambio de hábitos: antes, la mayoría de los pedidos se hacían en el rubro restaurantes. Luego, supermercados y farmacias pasaron a encabezar el ranking: los supermercados duplicaron su volumen para compras de abastecimiento y los de farmacia aumentaron casi un 80%”, detallan desde Glovo.

“Sin embargo, en las últimas semanas vimos una regularización: hamburguesas es lo más pedido – históricamente fue así -, en segundo lugar, supermercados continúa aumentando a un 60% – pasando del cuarto lugar antes del aislamiento, a segundo lugar en la actualidad – y en tercer lugar se encuentran las heladerías, que crecieron un 20% durante este tiempo. En la categoría restaurantes, luego de hamburguesas le siguen pizza y en tercer lugar comida mexicana”, aclaran.

En Rappi experimentan un proceso similar: “Desde que se inició la cuarentena obligatoria, observamos un incremento en la demanda de pedidos realizados tanto en supermercados como en farmacias. Durante las primeras semanas, había un claro interés de compra en productos vinculados al abastecimiento de alimentos e higiene personal. En supermercados, por ejemplo, los pedidos realizados por los usuarios se duplicaron”, señalan. Según los datos de la compañía, la demanda de pedidos a establecimientos gastronómicos también aumentó. “En un principio, las ventas de la categoría de restaurantes se mantuvieron estables, en comparación a lo previo a la cuarentena, y a partir de abril observamos un incremento mayor al 30% en los pedidos de restaurantes”, puntualizan.

Consultados para esta nota, en Pedidos Ya se abstuvieron de responder.

“En general, las aplicaciones cobran una comisión de entre un 20 y un 25%, pero después hay otras condiciones. Por ejemplo, si un restaurante se sale del acuerdo dentro de los seis primeros meses, pueden cobrarle una multa importante”, enumera Damián Di Pace, director de Focus Market. “Por otro lado, está el tema de la liquidez. Un restaurante cobra la operación casi veinte días después de realizada. No les da el margen”, añade. Desde el lado de las aplicaciones, en Rappi destacan que, por la actual situación, cambiaron la periodicidad de los pagos de quincenal a semanal y habilitaron una opción “Doná al restaurante”, para que los usuarios puedan colaborar con el monto que quieran al personal del comercio, a modo de propina.

Pedro Bello es dueño y socio en Deltoro Burgers, con tres locales en el centro y uno en City Bell, La Plata. Antes de la pandemia, su público principal estaba compuesto por los oficinistas que salían a almorzar, los que iban a tomar una cerveza después del trabajo y, por las noches y los fines de semana, turistas. Esa realidad cambió y hoy con suerte llegan a un 15% de lo que facturaban en tiempos normales. El delivery –que antes era secundario en su negocio- se transformó por fuerza en la única salida. “En números, no nos sirve, pero queremos mantener vigente la marca y, de paso, ponernos a punto con la logística de los envíos para, cuando esto se normalice, sumarlo a la operatoria del salón. Incluso estamos los dueños haciendo envíos con nuestros autos”, se sincera.

Antes de la cuarentena trabajaba sólo con una app de envíos que le cobraba un 25%, pero ahora sumó una nueva, que le cobra un 30%. “Ya no tenemos poder de negociación. A las plataformas no les mueve la aguja si uno o dos locales dicen que no”, explica.

Justamente, la desigualdad en la relación es lo que preocupa a Ariel Amoroso. “No es un acuerdo entre pares. Cuando estas aplicaciones tienen una posición lo bastante fuerte en el mercado, sugieren a los dueños de los restaurantes que si quieren aparecer mejor posicionados tienen que generar determinadas ofertas. Se trata de empresas grandes frente a nosotros, que somos en su mayoría pymes. Al repartirse el mercado con otras pocas aplicaciones terminan modificando la manera de consumo y, por lo tanto, condicionando el modo en que hacemos nuestro negocio. Aquí y en otros países el Estado tiene el desafío de que no terminen convirtiéndose en monopolios o en oligopolios”, señala.

Dos ejemplos

Combo de hamburguesa más papas: 400 pesos
IVA: $ 69,43.
​Comisión por el delivery (30% + IVA): $ 145,20.
Importe que recibe el restaurante: $ 185,37.
​Fuente: restaurantes.

Pizza – precio por kilo: $ 500.
IVA: $ 105 pesos.
Delivery (25% + IVA): $ 151,25.
Importe que recibe la pizzería: $ 243,75.
​Fuente: Focus Market

La plataforma que busca potenciar el take away para los restaurantes

Fuente: La Nación ~ Los restaurantes tuvieron que reinventar sus propuestas para seguir llegando a los clientes.

Previo a que arrancara la cuarentena en todo el país y l os comercios gastronómicos se vieran obligados a vender sus productos únicamente a través de plataformas digitales, dos jóvenes de 21 y 22 años tuvieron la idea de transformar el servicio de take away con una propuesta innovadora.

Con una inversión de $1 millón , Bruno Lerer, licenciado en Economía en la Universidad Torcuato Di Tella, y su socio Ramiro Ariel Katz, estudiante de Ingeniería Electrónica en la Universidad de San Martin lanzaron Tugou.

La plataforma que ya tiene más de 50 comercios funcionando y 1000 usuarios registrados nació como una alternativa a las apps de delivery y con un doble objetivo: brindar un servicio seguro y rápido a los usuarios, con distintas opciones para consumir; y por otro, genera un nuevo canal de ingresos para los negocios gastronómicos.

“Nosotros sentíamos que los tiempos de demora del delivery eran muy largos y las condiciones en las que a veces te llegaban los pedidos eran muy malas. A demás, hay una gran cantidad de gente que esta apurada y no tiene mucho tiempo, por ende, no disfruta la comida. Esas fueron algunas razones que nos llevaron a desarrollar esto”, dijo Lerer.

“Queremos ayudar a los comercios para que puedan ofrecer una experiencia totalmente placentera al usuario y evitar discusiones o quejas por la entrega de pedidos”, agrega el emprendedor.

Entrar a la web, crearse un usuario y poner la ubicación son los únicos requisitos para estar frente a una vidriera virtual de productos gastronómicos. Ya realizado el trámite, el usuario solo tiene que seleccionar el comercio y elegir. Una vez dentro del marketplace , el consumidor tiene la opción de decidir si está dispuesto a esperar por ese producto o elegir otro, ya que figura el tiempo estipulado de preparación de cada alimento. El procedimiento finaliza una vez que el cliente efectúa la compra, le llega un código de confirmación y lo pasa a retirar por el local. Esta vez, sin ser esclavo de los tiempos del delivery.

El sueño de transformar el mundo del delivery gastronómico y el take away pasó a hacerse realidad en enero de 2020, mucho antes de que un virus resultara siendo el empujón que su emprendimiento necesitaba. “Nos dio una muy buena oportunidad en el sentido de que las personas ya no van a querer hacer filas, van a querer respetar un distanciamiento social. Tugou propone eso de alguna manera. Propone que vos llegues, no tengas que hacer una fila, puedas agarrar el pedido y listo”, destacan en Tugou.

Lerer destaca que si bien la pandemia no va a durar para siempre, las medidas de distanciamiento social llegaron para quedarse. Por ello es muy importante que las personas apuesten por estas opciones que evitan el aglomeramiento de personas en locales y que, a su vez, brindan un servicio práctico.

Pasar a retirar la comida por los comercios de cercanía ya es una de las actividades exceptuadas de esta cuarentena, hecho que les permitió a los emprendedores poner en funcionamiento la plataforma tal y como fue planteada en un principio. Pese a la normativa inicial, donde no estaba habilitado el retiro de alimentos en locales gastronómicos, se vieron obligados a prestar su servicio con envió a domicilio

Con un crecimiento del 300% en el primer cuatrimestre del año, en Tugou reconocen que las restricciones que plantean las políticas del gobierno actual, los terminaron fortaleciendo, aunque en la firma asegura que su modelo de negocios va más allá de la cuarentena.

“Tenemos una visión bastante largoplacista, queremos revolucionar el take away y ofrecer una herramienta para que los comercios sean más rápidos y más eficientes. Queremos adaptarnos a esta época pandémica en donde la gente no va a poder circular con tanta libertad y poder abarcar más que gastronomía”, sostuvo Lerer.

En Tugou destacan que una de sus diferenciales para competir con las plataformas de delivery pasa por las comisiones. En promedio las apps más populares le cobran a los restaurantes una comisión que oscila entre 15 y 30%, mientras que e n Tulgou explican que trabajan con un porcentaje del 5 por ciento

En medio de la cuarentena, las herramientas de gestión hacen la diferencia

Fuente: BistroSoft ~ Si el delivery se convirtió en condición necesaria para superar la crisis del sector, un buen software gastronómico es el complemento imprescindible.

El coronavirus hizo que el entorno cambiara muy rápidamente para todos. Para los establecimientos gastronómicos, se trató de un giro de 180 grados con tal de adaptarse a las nuevas reglas de la cuarentena.

De esta manera, surge la necesidad de ofrecer un servicio de delivery para no perder el contacto con los clientes. Esto implica sumarse a redes como PedidosYa, Glovo o Rappi, y a Mercado Pago y Todo Pago para los cobros online. Pero, además, hace falta un buen software gastronómico que sirva para administrar mejor todos los datos que se procesan diariamente.

Con un sistema de gestión especializado para el sector, los restaurantes, bares, pizzerías, cafeterías, confiterías y franquicias pueden contar con un aliado imprescindible a la hora de administrar la caja, controlar los inventarios y registrar mejor las ventas.

Desde cualquier lugar

Además, este tipo de herramienta solo requiere de una conexión wifi y es muy fácil de usar, por lo que no implica mayores conocimientos que los de un teléfono celular. Y, al tratarse de una solución Android, se puede chequear toda la información del establecimiento desde cualquier lugar, algo muy valioso en tiempos de cuarentena. Tanto desde un móvil como desde una PC o notebook.

Por otra parte, un buen software gastronómico facilita la integración con las aplicaciones de delivery y con las impresoras para emitir la factura fiscal electrónica y las comandas. Para los locales con mayor superficie, una herramienta con estas características permite utilizar dos comanderas en línea junto con la impresora fiscal.

Por eso, contar con todas estas funcionalidades en un único dispositivo se convierte en un valor agregado para cualquier establecimiento del sector.

En un contexto como el actual, de tanta incertidumbre para los empresarios gastronómicos, este sistema de gestión brinda la seguridad y ayuda necesarias. Porque hace la gran diferencia a la hora de sostener las ventas y mantener a los clientes fidelizados.

Un aspecto a considerar como esencial para el éxito de cualquier emprendimiento gastronómico está relacionado con el software que se emplee para la gestión de todo restaurante, bar, cafetería, pizzería o delivery. Temas como sistemas de gestión, sistemas POS y softwares especializados hacen la diferencia. Organizar la gestión inteligente, administración de restaurantes, manejo de comandas, delivery e inventarios son claves. El uso de estas herramientas de software es un aliado imprescindible para maximizar las ventas y mejorar la experiencia con los clientes.

Gastronómicos convocan a un apagón de app por la suba de la comisión en la cuarentena

Los empresarios gastronómicos denuncian que desde que comenzó el aislamiento preventivo y obligatorio las comisiones de las app de delivery se fueron por las nubes. “Para nuevos usuarios las comisiones son de hasta el 35% más IVA y gastos, lo que redondea picos del 43%”, aseguran desde la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Rosario (Aehgar), una de las que convocó para un apagón el martes 19 de mayo en las principales ciudades del país contra las app de delivery.

La queja se fundamenta en que no esta regulado el cobro de comisiones. La jornada de protesta se realizará en todo el país por los altos costos de comisión que cobran  Pedidos Ya, Glovo o Rappi solicitan por el servicio. El problema se agrava porque en muchas sociedades está prohibido el “take away” y los comercios sólo pueden vender a través de estas aplicaciones.

Alejandro Moroni,  secretario de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina, señaló:  “Hay poca facturación en la venta de comida y encima un gran porcentaje se la lleva un intermediario. El valor es desmedido en función de los ingresos de los negocios”.

Córdoba, Rosario y Santa Fé son las ciudades más activas, pero la convocatoria asegura que se replicará en varias ciudades más. Convocado como el “ Apagón APP”, busca que los gastronómicos no vendan a través de las app, sino solo a través de sus propios canales de delivery.

Desde la Asociación de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Rosario (Aehgar) piden que se desconecten todos los bares y sólo recibirán pedidos por teléfono, Whatsapp o redes sociales.“Las comisiones de estas aplicaciones siempre fueron altas, pero desde el comienzo del aislamiento obligatorio se incrementaron para nuevos usuarios hasta el 35% más IVA y gastos, lo que redondea picos del 43%, todo ello amparado por la nula regulación que ejerce en esta materia el Estado, a quien exigimos tome urgentes medidas para resolver estos abusos. Antes de la pandemia eran 25% más IVA más gastos”, señaló Alejandro Pastore a BAE Negocios.

Explicaron que las altas comisiones no deja margen alguno de rentabilidad. “El vínculo es tan arbitrario y desigual que ellos deciden comisionar sobre el precio total de venta, incluido el IVA, lo que es un disparate”, sentenciaron desde Aehgar.

Los gastronómicos reclaman al Estado que regule las comisiones. Al mal momento originado por la pandemia, la caída de las ventas y la prohibición de retirar en la puerta de los locales, se suma el porcentaje que se llevan estas app que ronda un tercio del valor del pedido.

Información confidencial

BAE Negocios consultó a Pedidos Ya para saber cuál era el costo de la comisión en promedio que cobraban a los locales pero señalaron que la información es confidencial. En el caso de Glovo, informaron a este medio: “Para ofrecer el comercio a través de la plataforma hay diferentes valores de comisiones que dependen de la cantidad de sucursales, ticket promedio, entre otros. El valor de las comisiones permite mayor exposición del comercio, aumento en ventas y el marketing que genera estar en una plataforma, de esta forma los comercios ven reflejada su inversión”. Pero no dieron un porcentaje estimado.

Desde Rappi informaron que “varían teniendo en cuenta distintos factores desde tipos de tienda, si hay exclusividad o no. Es por eso que no se puede hablar de un número exacto, pero ronda entre un 20 y 25% del valor del pedido”.

Alejandro Pastore, secretario de la Asociación Hotelero Gastronómica de Rosario , señaló: “Es un problema común en todas las ciudades donde operan Pedidos Ya, Rappi y Glovo. Pero principalmente la primera, que hace uso y abuso de posición dominante y es la que marca las pautas de comisión. Hay reportes muy positivos de adhesión, en Rosario y Córdoba el boicot será total”.

Si bien en la provincia de Buenos Aires y CABA sufren lo mismo,  en este primer apagón no se sumarán. Gabriel Fama, presidente de la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y afines, señaló a BAE Negocios: ”Si bien a muchos, los ayudan a vender. Las comisiones van del 20% hasta el 35% más IVA, hay empresas grandes que pueden mejorar los porcentajes. Lugares chicos de barrios, heladería o pizzería pagan 35% por no tener posicionamiento ni herramientas para negociar. El ancho de espada del negocio lo tienen ellos”.

La metología de pago es clave. Fama explicó:”Hoy pagan a los 10 días, pero en épocas normales lo que vendes del 1 al 15 lo podes cobrar a los 30 y 40 días. Todos tenemos mucha bronca, desde el 2000 que no nos juntábamos todos para pelear por algo, ahora estamos todos juntos trabajando en este tema. En aquel momento, luchábamos contra los tickets canasta. Hoy no podemos entender que las app tengan un porcentaje tan algo, se suman a los altos porcentajes de las tarjetas de créditos”. Todo el sector busca una mesa de negociación.

Reclamo financiero: gastronómicos harán un apagón contra las app de delivery

Fuente: IPro Up ~ Reclaman por las altas comisiones del uso de las aplicaciones. El secretario de la Asociación Hotelera y Gastronómica asegura que el valor es desmedido

Trabajadores del sector gastronómico del país realizarán este martes un “apagón” masivo del uso de las aplicaciones de delivery, como Rappi, Pedidos Ya y Uber Eats, en forma de protesta por las altas comisiones de las mismas.

El secretario de la Asociación Hotelera y Gastronómica, Alejandro Moroni, indicó que “Es una medida en reclamo a las aplicaciones de delivery o take away, que es la única modalidad que se puede usar por el contexto de la cuarentena. Hay poca facturación en la venta de comida y encima un gran porcentaje se la lleva un intermediario. El valor es desmedido en función de los ingresos de los negocios”. Te puede interesar

En esa línea, agregó: “Las comisiones son bastantes irregulares y no se aplica un mismo criterio en todo el país. Hay ciudades que llega a un 40%, en otros un 30% y en lugares de Capital Federal es menor”.

Por su parte, el vocero explicó que previo a la decisión de realizar la medida de protesta intentaron comunicarse con las empresas encargadas de las aplicaciones, pero no recibieron ninguna respuesta hasta el momento, indicó Cadena 3.

El vino, a través de Zoom: cómo la pandemia cambió la forma en que comunican las bodegas

Fuente: Infobae ~ La pandemia de coronavirus impactó en todos los órdenes de la economía. Agencias de viajes, líneas aéreas, compañías de cruceros y el sector gastronómico está entre los rubros que más se están viendo afectados a nivel global. Y la industria del vino, también tuvo que adaptarse a la nueva realidad.

Con restaurantes, bares y hoteles cerrados, las bodegas perdieron un importante canal de ventas. A esto se sumó la incertidumbre mundial, que siembra de incertidumbre el negocio exportador. Y, para agravar el panorama, las bodegas también perdieron el negocio de la venta de vinos a líneas aéreas para sus servicios de abordo y una unidad muy rentable, como el enoturismo, que no podrá operar hasta nuevo aviso.

Todo esto, claro, con un telón de fondo que empeora el contexto: casi 8 millones de personas se quedaron sin ingresos en la Argentina y el Estado tuvo que salir a socorrerlos con un bono especial, que tampoco es suficiente para reactivar el consumo.

Frente a este escenario, las bodegas vienen apostando y muy fuerte al ecommerce de vinos.

“El comercio electrónico viene creciendo a pasos acelerados, pero en tres o cuatro semanas avanzó lo que no hubiera podido hacer en un par de años. El aislamiento hizo despertar a la demanda de una manera forzosa y eso acelera todos los procesos”, afirmó el titular de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (Cace), Alberto Calvo, resumiendo el boom online que se vive hoy por hoy.

Y esto, claro, se trasladó a la forma en que las bodegas comunican. Hay una realidad en ese sentido: las empresas necesitan seguir vendiendo y para ello, o presentan nuevas etiquetas y nuevas marcas o avanzan con el obligado recambio de añadas. Y todo eso necesita comunicación. El riesgo para una marca –opere en el rubro que sea- siempre es caer en la intrascendencia. Y este riesgo se potencia incluso más en este contexto de pandemia.

Por eso, en las últimas semanas, varias bodegas comenzaron a incursionar en degustaciones online dirigidas a prensa especializada, sommerliers o vinotecas, a través de plataformas como Zoom, Google Meet, o a través de los servicios que ofrecen redes como Facebook o Whatsapp.

Terrazas de los Andes, Chandon, Bianchi y Norton, son algunas de las que vienen aprovechando la tecnología para avanzar con una nueva estrategia de comunicación. Las plataformas para videconferencias acortan distancias para las bodegas en tiempos de pandemia

“En el caso de Moët Hennessy fuimos pioneros en incursionar en este nuevo formato de presentación. Aprovechamos este momento de cuarentena para estar cerca de nuestros clientes en este momento difícil que están pasando, principalmente nuestros clientes del on trade. Lo hicimos en formatos de degustaciones, master class y capacitaciones con nuestros distintos públicos, como restaurantes, vinotecas, líderes de opinión, sommeliers y periodistas, de distintos puntos del país de manera virtual con nuestros equipos enológicos de vinos y espumantes guiando las catas desde Mendoza”, explica Fernando Gouiran, director de Comunicaciones, Eventos y Trade Marketing de Moët Hennessy Argentina. Te puede interesar

“Creemos que fueron muy bien recibidas por todos porque sirvió para generar un acercamiento en un tiempo donde las personas están en sus casas y con más tiempo libre. Nos permitieron poder presentarles los vinos de la cosecha 2020, que habían entrado a bodega hacía muy pocas semanas, a muchas personas en poco tiempo y de diferentes ciudades”, agrega.

Sin embargo, tal como plantea Gouiran, llevar adelante una cata online implica todo un esfuerzo a nivel logística, dado que las bodegas deben enviar previamente los vinos a todos los invitados, a diferencia de una cata tradicional, realizada en un restaurante, donde los asistentes, organizadores (y vinos, por supuesto) se centralizan en un único punto.

“Todo esto conllevó un trabajo de logística para poder hacer llegar nuestros vinos base desde Mendoza a Córdoba, Rosario, Mar del Plata y Buenos Aires”, explica.

Desde Bianchi, Silvio Alberto, gerente de Agronomía y Enología, señala que “al principio cuando comenzamos resultó algo extraño, lejano, difícil de poder trasmitir la pasión, las historias y las vivencias que tenemos o involucran al vino, de forma remota, no ver con quien interactúas y el hecho de tener un tiempo acotado te limita el compartir”.

Sin embargo, asegura que la experiencia terminó siendo muy positiva: “Después de algunos vivos que realicé me sentí muy cómodo, como si estuviera “

“Desde nuestra bodega creemos que esta situación ha llevado a transitar en poco tiempo un gran aprendizaje y a poner en marcha un escenario nuevo, muy dinámico y virtual para poder asegurar el contacto con nuestro público, profesional o consumer, en diferentes maneras”, agregan desde Durigutti Family Winemakers, comandada por los hermanos Héctor y Pablo Durigutti.

“La herramienta virtual es hoy nuestra única posibilidad de mantener estrecho contacto y buscar permanentemente la manera de continuar trabajando y, en la medida de lo posible, innovando, a través de este medio virtual”, agregan. Moët Hennessy Argentina apuesta fuerte por el formato online, tanto para comercializar como para comunicar

Vino online: ventajas desventajas

Ahora bien, la posibilidad de seguir comunicando a través de estas plataformas, ¿es todo ganancia? ¿O se resigna algo en el camino respecto de la modalidad tradicional?

Respecto de las ventajas, Silvio Alberto plantea que “al tener un límite de tiempo, uno aprende a ir a la esencia del vino. Si uno se organiza, puede transmitir todos los conceptos que quiere sobre el vino y la esencia de lo que significa crear vinos“. Te puede interesar

Sin embargo, para el experto de Bodegas Bianchi hay una limitante: el feedback vívido que se puede lograr en una degustación face to face.

“Lo que no me convence es la lejanía, quizás un poco la frialdad que genera este tipo de comunicaciones y me quedo con la sensación de que siempre algo falta. Cuando estamos haciendo una cata presencial, te permite ver las expresiones de los consumidores, de colegas y periodistas, que de esta forma no lo podés ver y actuar en consecuencia”, plantea.

Y agrega que “el llevar adelante una degustación para explicar el vino está muy asociado a estudiar también al consumidor en el medio de la degustación de manera de cambiar si estás haciendo algo que los aburre o no les llama la atención. La frialdad de estos sistemas quizás es lo que más me lo hace cuestionar”.

En paralelo, Gouiran, de Moët Hennessy Argentina, prefiere no poner esta nueva modalidad en término de ventajas y desventajas. “Hablaría más de capitalizar momentos. Lo bueno de la cata online es que podés llegar en muy mismo ‘evento’ a personas en distintas ciudades, sin trasladar a las personas, generando un espacio de interacción. Llegamos a hacer encuentros en Zoom con 25 invitados”, explica.

“Hay que ser creativos. La tecnología nos brinda muchas posibilidades para poder transmitir los conceptos de terroir”, agrega.

Diferencia de costos

Más allá de que la pandemia hoy no lo permite, para una bodega, organizar un almuerzo o cena en un restaurante de buen nivel en Buenos Aires para presentar un producto puede representar una inversión de no menos de $3.000 por asistente.

Así, un evento de este tipo para 15 personas podría representar, a valores de hoy, una erogación de $45.000.

Claro que a esto hay que agregar los costos de traslado y alojamiento de los voceros que viajen desde Mendoza, Salta o la Patagonia, si bien en una gira de este tipo la empresa aprovecha para realizar más de una presentación. Te puede interesar

Como contrapartida, organizar la logística para hacerle llegar vinos a esas mismas 15 personas en Buenos Aires puede sumar unos $4.500.

Además, para los restaurantes, este tipo de eventos son clave como unidad de negocio, no solo por lo económico, también por el impacto positivo que significa para un establecimiento recibir, en un mismo encuentro, a enólogos, prensa especializada y sommeliers.

“Es muy cierto que son momentos muy difíciles para las bodegas, no solo chicas, medianas o grandes; todas estamos padeciendo lo mismo. Y las catas online permiten reducir presupuestos frente a las acciones que realizamos comúnmente, como son almuerzos o cenas”, explica Silvio Alberto.

Sin embargo, el enólogo de Bianchi pone reparos: “Cuando todo esto termine, no descarto que se continué con esta forma, pero creo que se debe volver a la normalidad y poder compartir una cena, una degustación presencial con los consumidores y periodistas, porque el vino es eso: compartir vivencias, experiencias. El vino necesita lo necesita, el vino es calidez y muchas veces este sistema es más frío y lejano”.

Desde Moët Hennessy Argentina también dan su visión: “Lo presencial suma mucho. No es lo mismo presentar un vino en Mendoza, mostrando en los diferentes tipos de suelos que podemos encontrar a pocos metros o kilómetros de distancia que hacerlo a través de una presentación con fotos. Hay conceptos que pueden ser mucho más claros por estar viéndolos en vivo”.

Gouiran agrega, en consecuencia, que “las presentaciones y degustaciones presenciales van a continuar porque son espacios íntimos que permiten generar diferentes espacios de diálogo. El enólogo se puede acercar, hablar con esa persona, intercambiar ideas, conceptos. Se generan climas, que a través de la cata virtual tal vez no se llegan a alcanzar”.

“Puede haber bodegas que se vuelquen a la cata on line por un tema de costos. Desde Moët Hennessy siempre estamos a la vanguardia en lo que respecta a experiencias. En nuestro caso es probable que sigamos haciendo degustaciones virtuales para seguir capacitando al personal que trabaja en los restaurantes o en las vinotecas o líderes de opinión, pero siempre vamos a estar pensando de qué manera sorprenderlos”, concluye.

“Prefiero decir que el formato online y el presencial son dos modalidades que deberán convivir, sin que una tape o elimine la otra. Mi deseo es poder estar cerca de los consumidores y periodistas”, aporta Alberto, de Bodegas Bianchi.

En tanto, desde Durigutti Family Winemakers señalan que “nada reemplaza el vínculo y contacto personal, por lo que deseamos que cuando esta situación lo permita, podamos retomar nuestras acciones que ponen el valor el contacto humano directo”.

“Creemos que ambas formas de comunicarse serán dos herramientas no reemplazables una por otra, sino compatibles, y que el futuro habrá una integración de ambas para distintos usos, con sus puntos a favor cada una de ellas”, agregan.

“El vino es algo que se disfruta con los sentidos y un mano a mano para conversar con sus hacedores o disfrutarlos en el lugar de origen será un elemento que continuará en convivencia con otras acciones apoyadas en las plataformas tecnológicas a distancia”, completan.

Delivery gourmet: por qué la vidriera virtual gana nuevo protagonismo

Fuente: La Nación ~ Abierta un 23 de diciembre de 1993, a lo largo de los últimos 20 años El Desnivel ganó fama en San Telmo como una parrilla popular, que jamás precisó de redes sociales para su promoción. Con sus carnes a las brasas y algunos platos de bodegón, este lugar convocó primero a una clientela vecinal para terminar siendo recomendada en guías extranjeras de los cinco continentes. “Lo nuestro siempre fue la comunicación boca a boca, somos muy tradicionales”, cuenta Luis, hijo de Ernesto Fontanella, el fundador de esta casa. “Pero ahora, con esta cuarentena, entendimos que no queda otra que evolucionar para sobrevivir. Y parte de esa evolución es utilizar las redes sociales del restaurante, para comunicarnos con nuestros clientes. Que sepan que tenemos delivery, que vean los platos y los puedan pedir”.

La hija de Luis se encargó así de abrir la cuenta de Instagram @desnivel_855, y de recuperar también una cuenta de Facebook que hasta marzo pasado apenas se utilizaba una o dos veces al año. “Tenemos los platos de parrilla, arrancamos con el locro que ya queda incorporado a la carta y sumaremos más platos de olla”, detallan.

Para los restaurantes, las redes sociales marcaron un antes y un después. Instagram se convirtió en una religión para comensales y restaurantes, con un gran mandamiento: priorizar la belleza de la foto incluso por sobre el sabor de un plato o el disfrute de la experiencia.

Hace dos semanas, en una nota del New York Times, la reconocida cocinera Gabrielle Hamilton -propietaria del emblemático Prune en Nueva York- se despachó con ironía sobre los cambios que significaron los influencers e Instagram en el modo de pensar la gastronomía de la ciudad. Pero en días de cuarentena, las redes muestran tal vez su mejor perfil: con puertas cerradas y sin vidrieras físicas, estas mismas redes se convirtieron en el único canal de comunicación directo entre restaurantes y clientes, abarcando un abanico amplio de propuestas, desde las más simples a las más lujosas. Un espacio privilegiado, donde mostrar la oferta del día, explicar los métodos de entrega y pago y mantener además un vínculo con el exterior.

Mostrar vida y movimiento

“Empezamos a trabajar la comunicación en redes incluso antes de que se anunciara la cuarentena. Veíamos qué sucedía afuera y entendimos que mucho iba a llegar aquí”, cuenta Tali Bek Marelli, quien junto a Peter Drinan son propietarios de Americano, el precioso restaurante y cafetería en el barrio de Belgrano. “Lo primero fue tener en claro qué ofrecer. Lo pensamos, repensamos y validamos con amigos y clientes, para ver si se entendía, si eran mensajes válidos. En cuarentena perdés lo más básico, que es el cara a cara con el cliente. Hay cosas difíciles de comunicar, entonces decidimos que lo mejor era exagerar los mensajes, a riesgo de parecer superfluos o repetitivos. Acá tenés la info, acá el link”, explica Tali. Hoy las redes de Americano (@americanoba) se ven por completo renovadas, exhibiendo la propuesta, con link directo a un sitio donde recorrer el menú (repleto de sabores de toda América, desde una deliciosa cachaca con queso al pulled pork, pasando por la marucha de wagyu cocinada por 24 horas al vacío), así como horarios, modo de envío y sistemas de pago disponibles. También muestran allí su “mercadito”, un listado de frutas y verduras por kilo (y precios de hasta 50% menos que en verdulerías del barrio) para que vecinos se sumen al pedido que el restaurante hace cada semana a sus proveedores. “Buscamos generar un vinculo con los clientes desde otro lugar. A esto se suma algo importante: una vez que ya dejaste claro tu mensaje, tenés que pasar a la parte más humana. Estamos todos escondidos en casa, entonces cuando mostrás algo en movimiento, cuando mostrás vida, eso genera muy buenas respuestas. Lo vemos en los live que postea Peter, con recetas y charlas”, dice Tali.

Parece simple, pero la experiencia demuestra que no lo es. La mayoría de lugares todavía no logran aprovechar las redes, con errores como no poner el menú sino tan solo mostrar uno o dos platos, exigiendo que luego sea el cliente quien llame para ver qué hay disponible. Justamente, la fortaleza de aplicaciones como Rappi, Uber Eats, PedidosYa o Glovo no está solamente en sus “riders”, sino en las plataformas online que poseen, donde se listan los menús con los precios y una forma de pago cómoda y rápida. Esto hizo que muchos comensales prefieran acceder a través de ellas en lugar de pedir directamente en su restaurante favorito. El problema es que estas aplicaciones no solo funcionan como un intermediario carísimo (cobran hasta un 30% al restaurante, un costo que finalmente se traslada al consumidor), sino que además uniforman la oferta: allí dentro todo es igual, desde una cadena de fast food a una propuesta de bistró de mercado.

“A través de nuestra comunicación digital buscamos que puedas disfrutar de tu plato como si estuvieses en el restaurante”, dice Guadalupe García Mosqueda, a cargo de la propuesta de casa Casa Cavia, la preciosa casa centenaria ubicada en Palermo. “Es volver a empezar de cero. Había que replantear todo el proceso, desde la venta a todo lo que le pasa al cliente desde que se comunica con nosotros. Armamos protocolos de respuesta, pensando en qué de dice, en la velocidad de esa respuesta”. Así, replantearon la cuenta de Instagram (modificando incluso el logo), con stories destacadas dedicadas al menú, los cócteles y los vinos. También modificaron la home page de Casa Cavia y sumaron una plataforma de e-commerce (casa-cavia.myshopify.com) donde elegir platos increíbles como pulpo a la plancha con crema de garbanzos y pepinos encurtidos, los gnocchis de queso tostado con estofado de hongos frescos y tomillo, o una tira de asado marinada con pak choi, chauchas, edamames y hierbas frescas, entre más opciones.

“Ahora sumamos los mezcla kits, para pedir de manera anticipada lo mejor de nuestros tres lugares. Podés recibir el viernes la comida de todo el fin de semana, por ejemplo con un curry de vegetales tostados y unos membrillos con crema de vainilla de Casa Cavia; unos canelones de pollo pastoril de La Panadería de Pablo; y unas pizzas de Orno. Pero el desafío es siempre el mismo: llevar la experiencia del restaurante a la casa, simplificando todo lo más posible, sin perder nunca el valor del detalle”, afirma Guadalupe. Un desafió que, en meses con salones y vidrieras de los restaurantes cerradas, tiene a las redes como protagonistas.

Waitry: la solución digital para la atención en restaurantes y hoteles durante y post COVID-19

Waitry permite a los comensales ver la carta y hacer el pedido desde su celular escaneando un código QR, sin esperas y respetando las medidas higiénicas y de distanciamiento social.

Waitry, plataforma pionera en la digitalización restaurantes y hoteles, lanzó un plan gratuito para que puedan adaptarse a las medidas higiénicas y de distanciamiento social, resultado de la pandemia de COVID-19. Aceptando todos los medios de pago, permite a los comensales hacer todo el proceso de pedido desde su celular mediante un menú digital, eliminando por completo las esperas innecesarias y posibles errores, sin necesidad de descargar aplicaciones.

Su funcionamiento basado en una web y apps Android e iOS consta de tres simples pasos:1. Acceder con un código QR o link orto provistos por Waitry. 2. Elegir lo que desee del menú digital. 3. Por último confirmar el pedido. A su vez podrá interactuar con el personal, solicitar la cuenta, pagar y comentar la experiencia en cualquier momento. Para el control de aforo ofrece una función de fila de espera, donde los comensales podrán anotarse en la fila y recibir una notificación cuando puedan ingresar, respetando la distancia y evitando aglomeraciones.

La solución lanzada a finales de 2017 ya cuenta con más de 450 restaurantes asociados en Argentina y España, tuvo 500.000 transacciones en el último año, y se encuentra expandiéndose a Latinoamérica. En Argentina funciona en establecimientos como
Antares, La Birreria, Container Bar, Löwell’s, Fresco, Manush, Samurai Sushi, entre otros, donde los usuarios tienen acceso al menú en su idioma sin necesidad de esperar a ser atendidos o hacer fila. Simplemente disfrutarán de su cena o almuerzo cuando lleguen a destino. La forma de acceso y comunicación de la plataforma es muy sencilla, ya que los comercios pueden imprimir los códigos QR autogenerados y configurar links cortos de acceso en plataformas como Facebook, Instagram, Whatsapp y Google My Business.

La tecnología de Waitry, mejora y facilita la estadía de huéspedes en hoteles brindando la posibilidad de ser el asistente perfecto para roomservice o pedido de amenities. Por otra parte, el espectador ya no tiene que perderse parte del espectáculo o esperar un entretiempo o intervalo para ir a comprar un refrigerio o merchandising. Tan sólo debe usar la app y su pedido será acercado sin interrupciones ni filas largas.

La principal ventaja es que una misma solución permite que los usuarios hagan todo tipo de pedidos desde su celular: desde la mesa, el mostrador, para llevar y delivery. Pueden elegir lo que quieren comer, elegir hora de retiro y pagar por adelantado. El establecimiento sabrá quién es, qué encargó y tendrá el pedido pre-pago, por lo que simplemente el usuario debe acercarse a retirarlo. Además, los locales tienen la posibilidad de conocer mejor a sus clientes, sus necesidades y gustos.

Incrementando la frecuencia de pedidos en hasta un 30%, y el valor de la cuenta en un 70%, Waitry logra la fidelización de clientes y la captación de nuevos, a la vez que digitaliza la atención ayudando a los restaurantes a cumplir con las normas post COVID.19.

Acerca de Waitry
Waitry brinda la posibilidad de hacer pedidos desde el celular en restaurantes, hoteles, cines, teatros y estadios sin esperas o errores. Brindando a los comensales y huéspedes todo tipo de pedidos desde su smartphone, actualmente se encuentra
integrada con los principales sistemas gastronómicos, medios de pago y redes sociales de Argentina y el mundo. El producto comenzó a desarrollarse en restaurantes en 2017 y rápidamente se extendió a otros rubros, como hotelería y entretenimiento. Actualmente opera en Argentina y España con más de medio millón de transacciones efectuadas en su plataforma.

Para más información: https:/waitry.net/

Acción post COVID-19: https://waitry.net/es-ar/herramientas-restaurantes-post-covid-19/
Acción delivery y take away: https://waitry.net/es-ar/pedidos-online-para-comercios/
Precios: https://waitry.net/es-ar/precios

En Bariloche, se fabrican cabinas desinfectantes para retraer el avance del COVID-19

Fuente: FEHGRA ~ La Filial FEHGRA Bariloche, presidida por Claudio Roccatagliata, colabora con la iniciativa del Centro Atómico local. Además de brindar una herramienta efectiva para la desinfección de personas, se impulsa la generación de empleo. Ya se construyeron cinco unidades y hay otras diez en proceso de fabricación.

Un grupo de científicos e investigadores del Centro Atómico de Bariloche reaccionaron rápidamente en la fabricación del prototipo de una cabina desinfectante accesible y de sencilla aplicación para retraer los contagios por COVID19. Informada del proyecto, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB), se puso a disposición del equipo para llevar adelante el proyecto de forma conjunta.

La Asociación analizó el plan de comercialización, aportó los insumos y contactó a la cooperativa de trabajo COTRAMET, la cual construirá en serie la barrera sanitaria para vender a un precio hasta siete veces menor que el que se encuentra en el mercado. A su vez, la Escuela Cooperativa Los Andes se sumó desarrollando el componente electrónico que lleva este producto. Cabe destacar que lo recaudado será destinado por completo a la cooperativa COTRAMET.

El equipo del Centro Atómico, liderado por Gabriel Meyer y Nicolás Aversente, ideó la cabina desinfectante que propone armar una columna que genere una niebla con algún liquido desinfectante y ayude a las personas en ese proceso. La Cooperativa ya construyó cinco, y próximamente se fabricarán diez más.

Desde la AEHGB destacaron el trabajo conjunto entre el sector científico, la cooperativa y la asociación para generar un producto que cumpliera con dos objetivos, por un lado, brindar una herramienta efectiva para la desinfección de personas y, por otro, la generación de empleo.

El prototipo ya fue presentado al intendente Gustavo Gennuso, quien respaldó la iniciativa. Ya se están construyendo los primeros cinco y se comenzarán a producir diez más.