Compras futuras: una opción para ayudar a comercios, bares y teatros durante la pandemia

Fuente: Ámbito ~ Emprendedores crearon un sitio donde los comerciantes pueden crear vouchers digitales gratuitos para que los clientes adquieran productos para la reapertura. Las cervecerías agrupadas y el teatro busca paliar los efectos.

El portal, del cual ya participan al menos 1.300 comercios, fue ideado por un grupo de emprendedores digitales que decidió aportar una solución frente a la contingencia de los pequeños negocios o emprendimientos. Así, desarrollaron una solución de vouchers de compras digitales para que cualquier dueño lo pueda crear, vender y administrarlos a su gusto, todo 100% gratuito.

Para participar, los negocios deberán completar un formulario en los que se carga la información y los detalles del rubro así como también ofrecer en una promoción atractiva para los clientes. Así desde el sitio se crean vouchers de compra digitales y los pagos van directamente al comercio a través de MercadoPago.

“¡La palabra cliente te queda chica! Si ya estás acá no pierdas la oportunidad de bancar a tu comercio o establecimiento amigo. En estos momentos difíciles es donde las mejores intenciones salen a flote, no la dejes pasar”, señalan desde el sitio a los consumidores a futuros.

Compra futura

El sitio de Compras Futuras ye tiene decenas de comercios adheridos para hacer compras, y disfrutar al término de la cuarentena.

“Muchos amigos, familiares y conocidos son dueños de pequeños comercios y emprendimientos que necesitan seguir generando ingresos para sobrevivir. Esto nos dio la pauta de que teníamos que hacer algo. En paralelo, algunos famosos y restaurantes incentivaban en Instagram a ‘bancar’ a los pequeños negocios en la cuarentena. Y percibimos que no había una herramienta concreta para poder hacerlo”, indicó Manuel Goméz Pizarro, uno de los emprendedores del sitio quien es también licenciado en Administración y especialista en marketing e e-commerce.

“En ese momento, surgió la idea de armar y diseñar una plataforma que lo haga posible, de la forma más simple: CompraFutura reúne a todos los pequeños comercios que necesitan ayuda, les brinda una solución para hacer contacto y ofrecer una compra futura a sus clientes, y al mismo tiempo, afianza la posibilidad de que el consumidor se solidarice con ellos, se quede en casa y sume un beneficio en su compra”, agregó.

Cervecerías y wine bars venden la “otra ronda”

Un rubro que se agrupó en tiempos en tiempos de contingencia de la pandemia del Covid-19 son las cervecerías. Es que acostumbrados a los locales llenos y a los clientes con pintas hasta en la puerta de sus locales, sienten fuerte el impacto económico del aislamiento y, por tanto, idean distintas promociones para poder cubrir los sueldos.

Una de las tantas cervecerías que se sumó a la campaña #CompraFuturaParaSalvarAPymes es 70 30 Beer House. A través de un código QR publicado en su Instagram @7030beerhouse:, ofrece la promoción de dos pintas por $160, cualquiera de las hamburguesas de la carta a $250 o bien la entraña, bbq ribs, papas fritas con dos pintas o una tabla de picada para dos personas por $350.

Martin Conte, socio propietario de 70 30, reconoce que su rubro entró en crisis por la medida de aislamiento. “Sin embargo es algo que no criticamos porque nuestra prioridad es mantenernos a salvo y resguardar la salud de nuestros clientes y de nuestro personal y así disfrutar de todo cuando se calme”. Y agradeció que han tenido “mucha solidaridad de parte de la gente, muchos entienden que es un momento muy difícil para todos y ven en esto una forma de ayudarnos”.

Uno de los pioneros en acudir a la venta anticipada es el palermitano Desarmadero, que ofrece una promoción en la que por el precio de una pinta de hoy ($170) se pueden adquirir dos a futuro para cuando las sucursales reabran. La promoción, llamada #LaPróximaBirra, propone que los clientes escaneen el código QR dispuesto en las redes sociales del bar y pagar a través de la plataforma de MercadoPago.

Harry Salvarrey, socio propietario de Desarmadero Bar, señaló a Ámbito que “sin gente los bares no pueden sobrevivir” y admitió que “el delivery es apenas un recurso, pero no cubre ni un mínimo porcentaje del ingreso que necesitamos para funcionar con normalidad”. Por ende la medida que se tomó es “sobre todo para sostener los salarios”. Con todo, rescató que los proveedores “están trabajando mano a mano con las cervecerías para sostener la cadena productiva todo lo posible, son muy solidarios y comprensivos, ya que ellos también deben mantener sus estructuras”. Y remarcó que los bares cerveceros están en diálogo constante para trazar una agenda compartida “y salir de la crisis más unidos aún”.

Growlers, otro clásico cervecero, se sumó a este plan e invitó a comprar anticipadamente dos cervezas que se podrán disfrutar hasta fin de año por un valor especial de $150, abonando a través de Mercado Pago con un código QR publicado en su Instagram @growlerscc. Además, habilitaron la opción de Membresía de socio honorífico por sucursal, con un valor especial de $1500, por única vez a través de Mercado Pago, que incluye una pinta por día durante todo el 2020, un growler de 1.9 lts y dos pintas, una gorra y una remera de la cadena, todo a ser disfrutado post cuarentena.

Manuel Miragaya, propietario de Growlers entiende que el aislamiento es necesario, pero espera “que el efecto económico se sienta por lo menos hasta septiembre”. Las medidas tomadas, en sus palabras son “definitivamente algo paliativo, no son para sostener costos porque los costos son altísimos en comparación”, según indicó a este medio. “No se recupera para nada los días de cierre, es un golpe durísimo para nuestro negocio, y para todas las pymes”. Aunque destacó que “comienzan a haber alianzas entre productores y bares para entender también que lo que hay que sostener es el segmento, más allá del rubro entre pares”.

Así como los wine bars que ofrecen vinos por copa buscaron posicionarse en un mercado copado por cervecerías, tampoco quieren quedarse fuera de las compras futuras. Es el caso de Vico, para disfrutar en sus locales de Lanús y Villa Crespo, en el que por $500 pesos, el cliente se lleva una Vico Wine Card por $ 800 –tarjetas que se insertan en los dispensadores de vinos del local. También, por $ 1000, el cliente se lleva una tarjeta por $1750 y por $2000 se obtiene una card por ese valor y una cata de moño con el sommelier Pablo Colina. Funciona al escanear el código QR correspondiente a cada promoción con Mercado Pago o también ingresar al link de pago de cada promoción, en el link de la biografía de Instagram de Vico.

Coronaburguer: la hamburguesa creada para darle un mordisco al coronavirus

Fuente: La Nación ~ Las horas de aburrimiento y las ganas de pasar de la mejor manera posible la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus que afecta al mundo pueden dar como resultado que se despierte una inusitada creatividad.

Es el caso del dueño de un restaurante en Hanoi, VIetnam , que al tener que cerrar las puertas de su negocio decidió no rendirse e inventar, para el delivery, una hamburguesa cuyo pan tiene una forma llamativamente extraña, pero oportuna: la del coronavirus.

“El coronavirus ya no da miedo después de comer una hamburguesa con la forma del virus en sí. Esa forma de pensar propaga alegría a los demás durante esta pandemia”, dijo a la agencia Reuters Hoang Tung, el dueño del restaurant.

El creador de la coronaburguer asegura que soñó con este producto, que ahora factura con un pan coloreado de verde con hierbas, de forma esférica, al que le agregó las puntas típicas de lo que al menos la gente supone que es un virus como el que provoca el Covid-19.

“Nosotros tenemos el chiste de que si algo te asusta o te da miedo, deberías comerlo”; cuenta Tung, que asegura que ideó la hamburguesa especial para sacarle un poco de seriedad a la pandemia, o al menos, no temerle tanto.

Claro que con las ideas ingeniosas suele llegar la recompensa económica. Según Reuters, este muchacho que creó el original bocadillo está vendiendo a razón de 50 coronaburguers por día. Al parecer, hay mucha gente interesada en darle un mordisco al temido virus.

Martín Cabrales, sobre el coronavirus: “Es peor que una guerra porque detiene totalmente a la economía mundial”

Fuente: Infobae ~ Martín Cabrales se desempeña como vicepresidente de Cabrales SA y de Bodegas Norton; es integrante de la Mesa del Comité Ejecutivo de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y de la Unión Industrial Argentina (UIA); forma parte del Consejo de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y vicepresidente de la Cámara Argentina del Café.

En diálogo con Infobae, analizó el impacto de la pandemia en nuestro país, indicó que habrá que salir paulatinamente de la cuarentena obligatoria y pidió más medidas económicas para ayudar al sector empresarial e industrial.

-A nivel personal, ¿cómo transita esta cuarentena obligatoria?

Me levanto temprano, hago ejercicio y empiezo a trabajar. Me comunico con la fábrica, allí están mis hermanos. Leo los diarios y escucho la radio. Luego empiezo con las reuniones virtuales. También me ocupo de llamar a la gente que está sola. Almuerzo tarde… El día es muy ocupado. Llevo bien la cuarentena y me parece que hay que respetarla . Es importantísima. Veo muchos documentales sobre la Segunda Guerra Mundial y el Imperio Romano. Estoy leyendo un libro sobre Manuel Belgrano: se cumplen 200 años de su nacimiento y 150 años de su muerte. Ahora, ese es un día normal para mí.

-¿Cómo maneja el temor con la situación actual de la pandemia?

Me impresiona. Esto es peor que una guerra: en las guerras, la economía mundial no se detenía. Los países estaban en guerra con otros, estaban peleando al frente de la batalla pero las industrias seguían funcionando. Existía algún tipo de vida social y cultural. Hoy, quedó todo suspendido, anulado. Me impresiona más que una guerra, porque es algo mucho más global y nos abarca a todos.

Aplica perfectamente la frase del Papa Francisco cuando dijo que estamos todos en el mismo barco y que todos somos necesarios. Todos somos imprescindibles. Eso lo traslado a nivel nacional y pienso que “nadie puede sacar los pies del plato”. En este momento es importante el sector productivo, la industria, el comercio, los trabajadores de la salud, la seguridad, el sistema financiero… somos todos esenciales.

Me gustó de Alberto Fernández que de lo primero que se preocupó fue de la salud. Porque nosotros, los empresarios y los industriales, necesitamos trabajadores: pero para trabajar hay que estar sano. Esa es la primera premisa. A partir de ahí, partimos. Esta pandemia se llegó a tomar a tiempo en la Argentina. Hoy el mundo está partido: Italia, España, Inglaterra… los países tienen sus sistemas de salud colapsados. Nosotros, dentro de todo, lo tomamos a tiempo. Hay que ver cómo sigue la curva.

-¿Cómo evalúa las medidas tomadas por el Presidente?

Me parece que tomó las riendas, mostró su liderazgo, tomó prioritariamente a la salud y nombró un comité de asesores, con gente de renombre internacional y experiencia. Con relación a lo productivo y económico, pienso que lo primero que hizo -que es lo lógico y está bien- fue ocuparse de la gente de menos recursos. Después, incentivó el consumo: puso dinero para que el consumo no baje. Nosotros veníamos de una crisis, la pandemia la agudiza. Entonces, necesitamos un liderazgo fuerte en la salud y en lo económico. Se preocupó por ambas cosas.

Argentina tiene un alto nivel de trabajadores en negro y para toda esa gente -que es mucha- también puso dinero, para que la demanda no siga cayendo. Declaró esenciales a sectores de la economía, como alimentos y bebidas, y nosotros estamos produciendo entre un 40 y un 50 por ciento. Tenemos el compromiso de abastecer los canales y mantener los precios. Los canales que estamos abasteciendo son la mitad, porque los otros desaparecieron. Abastecemos hipermercados, supermercados, almacenes, minoristas, etc. pero desapareció el mercado de los restaurantes, bares, hoteles, shoppings, etc. Ese 50 por ciento del mercado se cerró por la cuarentena, una medida muy correcta.

Por otro lado, me parecería muy positivo que se armara una Mesa donde participen médicos y científicos para salir de esta cuarentena, donde también estén representados los sectores productivos, industriales y financieros. Eso sería muy bueno para poder salir el 12 de abril y transitar lo que viene.

-¿Qué opina puntualmente sobre las medidas relacionadas con la producción?

Esto es algo tan dinámico que los paquetes de medidas que se están largando son día a día. Me parece que vamos en el rumbo correcto pero creo que todavía no es suficiente. Frente a una crisis tan grande, nunca vista y peor que una guerra, tenemos una economía paralizada totalmente y hay que buscar una mayor oferta financiera, que tiene que ser muy fuerte para contrarrestar.

Necesitamos una oferta financiera muy importante: ahí es donde el sistema bancario, a través del Banco Central, tiene que actuar con mucha rapidez. Creo que lo importante es tomar medidas rápidas y sobrerreaccionar, tanto en la magnitud como en los instrumentos que se utilicen. Hay que usar instrumentos que sean simples, fáciles de entender, automáticos y con mucha velocidad.

-¿Qué medidas le parece que hacen falta tomar?

Tenemos que asegurar el salario de los trabajadores. Ahora se va a valorar muchísimo el trabajo en blanco, entonces, tenemos que asegurar el salario de los trabajadores de la industria y de los comercios. Ayudar a las empresas e industrias a producir más. De esa forma, se hace el engranaje productivo y económico. Hay que brindar un mayor acceso y más facilidad para la producción. No que el crédito vaya para el empresario: que vaya para el empleado y para la producción. Se necesitan instrumentos simples, fáciles y automáticos que alcancen a los trabajadores y a los que más los necesitan.

Hay que entender la demanda de toda la gente que no está registrada, que tiene trabajo en negro o vive de changas. La falta de empleo en blanco hace que la gente tenga que vivir de changas, y hoy las changas se acabaron.

-¿Qué opina de los despidos y de su suspensión por 60 días?

Para un empresario, el despido es la última instancia. Cuando uno piensa en estas crisis tan grandes, empieza a reducir todo tipo de gastos: marketing, logística, administrativos, etc. Lo último que uno quiere tocar es a los empleados, porque el empresario está para cuidar el capital y, el capital más grande que tiene un empresario, es el humano. La última medida que se toma es el despido. Creo que en este momento hay que tener mucha sensibilidad social, mucha empatía -ponerse en el lugar del otro- y hay que usar cualquier tipo de instrumento para evitar despidos y suspensiones. Para eso, necesitamos un Estado que esté presente, en la salud y en la economía.

Así como el presidente Alberto Fernández nombró un comité de salud, tiene que haber uno de gente especializada en economía, finanzas y producción, actuando conjuntamente con el Gobierno. Hay una excelente comunicación dentro de las cámaras con los ministros Matías Kulfas y Martín Guzmán. El Presidente es consciente de los problemas que están padeciendo la industria, la producción y la gente. Hoy, la industria y la producción son fundamentales: hoy somos todos necesarios.

-¿Cómo se imagina la situación después de esta cuarentena?

Creo que vamos a salir de a poco: por sectores de población de producción… con mucha cautela, cuidando las economías regionales. No todo se va a poder abrir de entrada. Va a ser por sectores, algunos van a abrirse más lentamente, como los espectáculos públicos, etc.

Va a cambiar la forma de consumir y nos vamos a tener que cuidar mucho. Es un proceso largo que recién empieza. Por eso recalco que, vamos por el rumbo correcto y se tomaron las medidas correctas, pero se van a tener que tomar más paquetes de medidas porque esto es muy grande. Por eso, se necesita una gran magnitud de medidas y de sus instrumentos.

-¿Cómo se ve en diciembre?

Muy golpeados pero de pie. Si Dios quiere, tendremos una Argentina más unida, sin grieta y más solidaria. Ese sería el efecto positivo: una Argentina sin grieta, más solidaria, más unida, con menos enfrentamientos, menos mezquindad y con todos los sectores unidos. Ahora, todos sabemos que somos frágiles e importantes.

-¿Qué piensa cuando ve que otros países aún no tomaron ninguna medida frente a esta pandemia?

La postura argentina es buena y es muy difícil encontrar el equilibrio. Hay que trabajar con mucho sentido común, cuidar la salud y la producción, porque economía y salud van juntas. Se necesita primero la salud pero, cuanto mejor esté la economía y la producción, mejor va a estar la salud.

-¿Qué le diría ahora a Alberto Fernández?

Es un momento de apoyo, de ponerse al servicio. El Gobierno ha determinado que el sector de alimentación es esencial: creo que somos esenciales para la Argentina y para el mundo. Esa es otra posibilidad de nuestro país, porque es un productor de alimentos primarios y con valor agregado. Eso es una posibilidad en el mundo. En los paquetes de medidas, también seamos esenciales en el acceso a esos instrumentos y a ellas, tanto para empresas chicas como grandes.

Acá no se puede hacer una distinción entre tamaños de empresas. Las empresas de alimentación somos esenciales, y tenemos que actuar con la responsabilidad que nos compete por ser esenciales. Necesitamos acceso a los paquetes de medidas que se toman por ser esenciales.

-¿Qué opina sobre el pedido de una parte de la sociedad para que los políticos se bajen los sueldos?

Hay una parte de la sociedad que le está haciendo un reclamo a una parte de la política. No creo que sea un reclamo directo al Presidente. Esto viene de hace tiempo pero creo que no es el momento. Ahora, la realidad es tan desbordante y avasallante que hay temas de discusión que sí están planteados sobre la mesa, pero que se tienen que componer. Sería un gesto de parte de la política, pero me parece que la sociedad tiene que entender que hoy la gravedad y la urgencia es otra.

Al estar todos los argentinos cumpliendo la cuarentena -que para mucha gente es muy difícil porque están en ambientes chicos y con una información terrible que les llega a través del teléfono- el humor está muy volátil, es muy peligroso y hay que tener mucha cautela entre lo que se comunica y los reclamos que se hacen. Hay que evitar cualquier tipo de enfrentamientos entre los argentinos.

-¿Qué análisis hace de la cadena de pagos frente a esta situación?

Creo que hoy lo más importante para un empresario es el pago de los salarios, para mantener la fuente de trabajo y cuidar la cadena de pagos, que es la cadena de valor. Para eso, necesitamos instrumentos financieros. Hay una papel fundamental que tiene que cumplir el Banco Central, en la celeridad y facilidad de las medidas que dicte.

-¿Qué consejo le da hoy a un empresario detrás de una PyME?

¡Qué difícil! Tiene que priorizar la fuente de trabajo. La forma de consumir y de vender va a ser totalmente distinta. Hay que usar otros canales. A ellos, hay que ayudarlos porque van a necesitar del Estado, de los bancos, del sistema financiero. Un punto importante, es que el sistema financiero tiene que ser esencial. Así como los alimentos son esenciales, el sistema financiero también tiene que serlo, porque es lo que hoy necesitamos: instrumentos financieros rápidos, de fácil aplicación y que lleguen a todos. No se puede discriminar. Hay empresas que tiene 6 mil o 7 mil empleados, es decir, que son muy grandes, pero no podés hacer una diferencia con las empresas chicas. Si la alimentación es esencial, tiene que tener fácil acceso a los instrumentos esenciales para seguir.

Respecto a los créditos, van a tener que seguir bajando la tasa de interés y, para algunos casos, como para el pago de salarios, sería muy bueno -sobretodo para las empresas más chicas- que la tasa sea cero.

-¿Cómo ve la postura que tomó la oposición?

Me parece que en este momento somos uno: Argentina somos uno. No veo grietas de ningún tipo. Veo que hay una coordinación entre capital y provincia y eso le da tranquilidad a la gente. Hay que transmitirles tranquilidad. Creo que la política les tiene que dar eso. El Presidente está en una situación difícil y no tiene que estar solo, tiene que haber unidad en la Argentina. Tiene que rodearse de la gente que más sabe en cualquier canal.

El trabajo más el consumo es paz social. Tenemos que conseguir trabajo para los argentinos, que es muy difícil en este momento, y que la gente pueda cubrir sus necesidades básicas: eso nos va a llevar a la paz social. Hay que mantener el equilibrio. La realidad siempre se impone.

-¿Qué le diría a los argentinos?

Que es un momento de unión, de ayudar, de estar juntos, de actuar en forma comunitaria, de tener mucha responsabilidad cívica, de tener mucha paciencia. Esto va a ser largo y la liberación de la cuarentena va a ser paulatina y en forma gradual: nos va a cambiar la forma de vivir y de ver las cosas, no solo a los argentinos, sino al mundo. Pero vamos a salir adelante: Argentina es un país que tiene grandes recursos que, si los sabemos manejar, vamos a poder salir adelante. Pero está claro: los tenemos que saber explotar.

Series y documentales sobre gastronomía en Netflix

Fuente: El Universal ~ Si ahora que *estás en casa buscas que ver en las *plataformas de streaming, te proponemos explorar en las series y documentales de gastronomía porque, como dice, para conocer una cultura, debes saber de su cocina.

Estas producciones tienen como objetivo mostrarte los platillos más deliciosos de cada cultura, desde los que se pueden servir en los mejores restaurantes, como lo que puedes disfrutar en las calles.

Hay para todos los gustos, incluso para los amantes de lo dulce, porque también podrás encontrar divertidas competencias para saber quién es el mejor repostero. Si no sabes por dónde empezar, te proponemos estas cinco producciones.

E il Cibo va, el viaje de la comida italiana
Dirigido por Mercedes Córdova, es un documental que, como su nombre lo dice, tiene como objetivo mostrar la cultural italiana y su historia culinaria. Participan historiadores, chefs y familias que aportan su opinión al respecto. Además, se comparten algunas recetas tradiciones y de cocina fusión.
Duración: 1h. 6 m

Street Food
Es una serie de la cual, hasta el momento han subido 9 episodios, cada uno dedicado a un país asiático.
Es un viaje gastronómico que recorre las calles de Tailandia, Japón, India, Indonesia, Taiwán, Corea del Sur, Vietnam, Singapur y Filipinas de la mano de cocineros locales, quienes muestran cuáles son sus platos típicos más deliciosos.
Cada episodio dura, en promedio, 30 minutos.

Sugar Rush
Son dos temporadas con de 8 y 6 episodios de una divertida competencia de pastelería. El reto para cada uno de los cuatro equipos participantes es usar un ingrediente clave y hacer el mejor pastel contrarreloj.
Cada capítulo dura 50 minutos, aproximadamente.
La conducción es de Hunter March, Candece Nelson y Adriano Zumbo.

Ugly Delicious
Esta serie es protagonizada por el empresario y chef estadounidense David Chang, quien lleva a sus amigos por un recorrido gastronómico y cultural a través de los platillos más famosos de la cocina internacional.
Así, por ejemplo, el primer episodio de la primera temporada está dedicado a la pizza; el segundo, a los tacos; el siguiente, a la comida casera, y así sucesivamente.

Las crónicas del taco
Uno de los platos más famosos de la comida mexicana son los tacos, por lo que también merecían tener su propia serie en streaming
La producción, creada por Pablo Cruz y dirigida por Carlos Pérez Osorio, nos lleva hasta el origen de los tacos de pastor, carnitas, canasta, asada, barbacoa y guisado. Seguro se te van a antojar.

Restaurantes y bares en crisis por el coronavirus: “No sabemos cómo vamos a seguir”

Fuente: Infobae ~ Emilia Caffaro cerró los ojos y se imaginó -por un instante- la cuadra en movimiento, como cualquier mañana normal en el centro de La Plata. Pero rápidamente salió del ensueño y se encontró con las persianas bajas de su local, Charola, bajo un panorama desolador: ni una persona caminando por la vereda, ni un negocio abierto.

Hacía días que no lo visitaba. Emilia sabe que lo “normal” ya no es parámetro en tiempos de cuarentena obligatoria y le cuesta pensar en el futuro. Por la calle sólo pasaban los repartidores de Rappi y Glovo en motos y bicicletas, con sus cascos y capas. Emilia los asoció a exploradores de la NASA en un mundo suspendido por el miedo al virus. Era el primer día que, junto a su socia Isabel Giménez, volvieron a abrir para habilitar un delivery, algo inusual en su restaurante. De pie en la vereda de Charola se sintió en una película de terror y le dieron ganas de llorar.

El coronavirus nos partió al medio –dice la emprendedora gastronómica-, porque imaginate que nuestro concepto es el de vivir una experiencia en el local, que la gente no sólo coma rico sino que se siente en un lugar lindo, como si estuviera por un rato de vacaciones. Y ahora hay que reinventarse para que todo siga girando. Arrancamos con el delivery como manotazo de ahogado, porque lo más importante es mantener los puestos de trabajo y respetar la salud. Somos un equipo de 13 personas y esto nos agarró en un momento de expansión, íbamos a abrir otra sucursal”.

Los pedidos del delivery no representan, siquiera, un 5 por ciento de las ventas regulares. “Charola” nació hace siete años, cuando Emilia e Isabel volvieron a La Plata, su ciudad natal, para fundar un nuevo concepto en gastronomía, especializándose en desayunos, almuerzos sanos y naturales, y meriendas. “Antes no éramos una pizzería y tampoco vamos a transformarnos en eso ahora –acota Emilia Caffaro-. Tampoco queremos desesperarnos y hacer cualquier cosa, nos interesa mantener la calidad. Y ya nos empezaron a pedir nuestras especialidades, como los alfajores de maicena y las tortas. Por ejemplo, nos llaman clientes para encargar una torta para enviarle a otro como regalo de cumpleaños. Es una forma de trasladar la experiencia que se vive en el local a las casas”.

Es tiempo de formarse en el manejo de las aplicaciones por celular y de acotar el movimiento: resolvieron funcionar, por ahora, con un empleado en la cocina y otro en la pastelería. “Por supuesto que no estamos de acuerdo con el ‘sálvese quien pueda’ y afrontamos los sueldos de los que no están yendo a trabajar -enfatiza-. Hay que ir aprendiendo sobre la marcha. Tenemos mucha incertidumbre, pero vemos que hay palabras de aliento en las redes sociales de nuestros seguidores. Sentimos que estamos arrancando de cero, esto es aguantar hasta el próximo verano y así lo proyectamos. No queremos ganar plata, sino sostenernos. La vida social va a cambiar y tenemos que estar listas para ese cambio. ¿Cómo se va a juntar la gente a partir de esto?”.

Un desconcierto semejante siente Juan Ignacio Berchesi, uno de los encargados del tradicional comedor del Club Tacuarí, tal vez de las opciones más elegidas en el rubro de bodegones por los ciudadanos platenses. Es un miércoles a la noche y dice que está volviendo a su casa un par de horas antes de lo habitual. “Con el delivery trabajamos un 15 por ciento de lo que lo recaudamos en total con el restaurante abierto”, afirma.

El restaurante Tacuarí cuenta con 13 empleados y la gente suele hacer cola los fines de semana para conseguir una mesa. La semana previa a la cuarentena obligatoria llegó la debacle: sólo concurrieron 10 personas a un salón con capacidad para 150. Los clientes veían lo que pasaba en Italia o España y decidieron no salir. “Nuestro fuerte nunca fue el delivery, se nos complica -desarrolla Berchesi-. Por el contrario, la atención en salón siempre fue nuestra apuesta. Lleva tiempo acomodarse a un nuevo servicio, hay que trabajar fuerte con las redes sociales y esperar que los clientes se prendan. Y la novedad que lanzamos son los platos accesibles en combinación de promos, tenemos que encontrarle la vuelta porque el bolsillo está muy complicado”.

Respecto a las ayudas del gobierno aguarda más novedades para abril ya que marzo, dice, no fue lo esperado: “Nos descuidaron, la actividad fue muy baja y no fuimos contemplados”. Cuenta que le otorgó franco a una persona mayor que trabaja en la cocina por una cuestión de salud. A los mozos también los licenció con goce salarial. “Las perspectivas no son buenas. Por más que se levante la cuarentena, la gente no va a salir a comer. Habrá miedo a un posible brote, se viene el invierno, veo un par de meses de estancamiento. Y con el delivery no llegamos a cumplir los gastos fijos que tenemos. Nosotros por ser restaurante de un club social no tenemos ayuda extra, pagamos los impuestos como cualquier local”.

Carlos Leuzzi es presidente de PULPA (Cámara de Empresarios Gastronómicos de La Plata) y dice que el sector gastronómico está en una situación de emergencia: lo reconoce como uno de los más castigados en la economía actual. “Estamos complicados, la última semana antes que decretase la cuarentena obligatoria las cajas habían bajado un 30 por ciento de lo normal -explica el empresario-. Esto nos agarró de sorpresa, acá se sale poniendo el hombro entre todos y entendemos que la prioridad es la salud, guardarnos y quedarnos en casa”.

Si bien es optimista tras el anuncio del gobierno de un decreto que favorece a las pymes -donde se contemplan descuento en las contribuciones patronales, pago de salarios, REPRO y otros beneficios-, desde PULPA piden un arreglo con los bancos para el otorgamiento de créditos a tasa cero y exenciones impositivas, además de que se contemplen los cortes de servicios por falta de pago. “No queremos que nadie nos regale nada, creemos que el sistema financiero tuvo buenas épocas como para entender este presente. Exigimos una ayuda para afrontar el resto de los gastos y así poder volver a abrir cuando termine la cuarentena. Por ahora, no sabemos cómo vamos a seguir de acá a unos meses”.

En La Plata son más de 200 pymes con 4000 empleados en todo el sector gastronómico. Lo que preocupa a los empresarios es conservar las fuentes de trabajo, que si bien por ahora se mantienen, es posible que con la recesión económica puedan verse afectadas en un corto plazo. Hoy, la mayoría de los empresarios consultados dice que prioriza pagar los sueldos a cualquier otro tipo de servicio aunque existe preocupación porque muchos no pueden sacar la plata de los bancos y, por ende, la cadena de pago se corta de raíz.

“Nunca se nos cruzó por la cabeza dejar a nadie sin laburo -dice Leuzzi-, pero si una PYME se cae, a esos empleados los va a tener que atender el Estado. Tenemos expectativa con el próximo decreto que contempla a las PYMES, para los sueldos de abril es un gran alivio. Obviamente que después tenemos que afrontar los servicios, los alquileres, los proveedores. Pedimos a nivel impositivo que nos den un impasse por 90 días. Esto mismo pasó en Francia. La vuelta a la normalidad será muy lenta, la gente no va a salir de golpe, habrá que respetar los espacios sociales y las posibles restricciones que puedan existir”.

Alan Wagner, encargado de los locales La Chorizería y Puerto Hamburguesa, dice que ningún empleado quería ir a trabajar porque tenía miedo a contagiarse el virus. Alan decidió volver a las fuentes: recurrir a una estructura familiar mínima para paliar la crisis. “Ya veníamos de meses malos como febrero y marzo, se arrastra una gran recesión económica –reflexiona-. Y ahora todo esto nos está liquidando. En mi caso, banco este momento con mi socio, mi novia y mi hermana, hay que minimizar los riesgos”, dice.

Como ya tenía una experiencia acumulada de años con el delivery –de hecho, su propaganda fue la de ser la primera hamburguesería delivery de la ciudad-, el buen funcionamiento de Puerto Hamburguesa le permite aliviar los costos. En La Chorizería le cuesta porque el fuerte es el salón y las ventas cayeron olímpicamente. “Estamos pensando en promociones, improvisando menús por delivery. A los empleados les hacemos transferencias bancarias para que banquen este momento, hay incertidumbre y pensamos en perfeccionar el delivery porque imaginamos que esto da para largo. No queda otra que ser creativos porque los modos del consumo van a cambiar”.

No todos los bares y los restaurantes, sin embargo, implementan la salida del delivery. Están los que carecen de una estructura para hacerlo y quienes consideran que abrir es un riesgo sanitario o un costo económico que no se justifica sostener. Matías Bertero, de profesión chef y uno de los dueños de la cadena de pizzería Abra Maestro, es partidario de estas últimas opciones. “Vaciamos las heladeras y donamos el producto a los comedores -cuenta-. Estamos cerrados desde el miércoles previo al decreto presidencial de cuarentena social, mantenemos a todos los empleados en sus diferentes sucursales pero cuidándolos y no concurren al trabajo. El nuevo decreto para las pymes es un paliativo pero luego no sabemos cuál será el panorama. Sentimos que todos los locales nos quedarán grandes en espacio y en valores de alquiler y de servicios. Y los mozos serán los más perjudicados, ya que la gente asistirá poco a los salones por cuidados sanitarios como sí también por bolsillos rotos”.

Moverse libremente en espacios abiertos es un interrogante que circula en el sector gastronómico: la crisis no sólo proviene de factores financieros o económicos, sino de qué pasará con los cuerpos. Los negocios calculan achicarse. Y lanzar nuevos productos. “Creo que la gastronomía se tiene que reinventar pensando en que habrá un antes y un después en la vida -reflexiona Bertero-. Es un excelente momento para poder cambiar y mejorar los hábitos de alimentación y hacer de esto un progreso. Y pensar nuevos formatos gastronómicos donde la sanidad, la calidad y los productos de estación se conjuguen, porque vivimos en permanente desequilibrio constante por el consumo fuera temporada de los mismos”.

¿Qué pasará mañana cuando los locales abran y alguien manifieste un resfrío en un local? ¿Saldrá la gente corriendo despavorida a la calle? Ariel Molfino, de la coctelería Gran Galpón, estima que después de Semana Santa se volverá paulatinamente al trabajo aunque en un universo sin certezas. “Esperamos novedades y para eso creemos en la fuerza del reclamo grupal a través de PULPA, donde somos más de 150 locales. Estamos pensando en lanzar a la brevedad algún delivery. Por lo pronto, nos sentimos paralizados, vivimos de que la gente nos visite a la noche”, dice, y aunque se siente privilegiado porque cuenta con un grupo inversor de apoyo, sabe que todos los locales deberían respetar la salud y no exponer a sus empleados

Así como otras industrias, el mundo gastronómico tal cual se conocía está colapsando por el coronavirus y así lo entiende Gonzalo Benavides, responsable de Café Urquiza, un local emblemático de la zona de tribunales en La Plata. Hace pocos días lanzó el delivery y mantiene su estructura de 10 empleados. “Venimos de unos años muy difíciles en el sector -reflexiona-. El Estado es fundamental para que no nos caigamos, como así también los sindicatos y las federaciones, que son grupos muy fuertes económicamente. Si el impacto se disipa entre varios actores, se va a salir adelante. No olvidemos que recién pasamos 10 días de cuarentena, ni siquiera podemos pensar en los días que faltan. El presente está comprometido, pero el futuro a corto plazo mucho más. Los empleados tienen incertidumbre y es lógico, obvio que la prioridad es la salud, pero lo económico no puede dejarse de lado. Nosotros vivimos el día a día y se frenó por completo, va a costar volver a generar movimiento”.

En un campo fuertemente competitivo como el gastronómico, la extensión de la cuarentena produjo la creación de grupos de debate por WhatsApp, donde se contemplan las realidades de cada local y se busca un consenso para futuros reclamos. Es algo que está ocurriendo en el mundo. En Europa, hasta cocineros consagrados pusieron en pausa su vida habitual, como el platense Mauro Colagreco anunciando el cierre provisional de Mirazur. Existe el riesgo de que cierren muchos restaurantes pequeños, sobre todo los de hasta 10 o 15 mesas, que viven de sus ingresos diarios para afrontar sus gastos y constituyen casi la mitad de la oferta formal.

La comunidad gastronómica parece no conciliar el sueño ante la nueva realidad y Diego De Benedictis, uno de los dueños de la cervecería Cinco Sabios piensa en una clave: mantener la tranquilidad para tomar mejores decisiones. “Va a ser difícil superar esta crisis, pero la salud y la responsabilidad por pagar los sueldos están primero. La posibilidad de no poder cumplir con nuestros empleados, que trabajan a nuestra par todos los días, es algo que te carcome la conciencia”, señala.

¿Cómo serán los nuevos hábitos de consumo? Para el empresario, que además tiene su propia fábrica de cerveza artesanal, es algo impensado pero que da lugar a la reinvención. “Esto produce mucha angustia, la variable del tiempo no la podemos manejar -expresa- . Si no hay ingresos, es imposible afrontar el futuro y no es lo mismo una pyme que una empresa grande, que tiene otros recursos y estructura. Creo que la forma más saludable es tomarlo como un nuevo comienzo y repensar qué somos y qué queremos ser. Pero no se puede negar la realidad de cada uno ni poner a todos en una misma bolsa”.

La gastronomía espera reactivarse en el segundo semestre

Fuente: MDZ ~ Entrevistado por No Tan Millennials (MDZ Radio), el empresario Fernando Barbera habló de la crisis en la gastronomía y dijo que cuando concluya la cuarentena habrá que esperar dos o tres meses para restaurantes recuperen la clientela perdida.

El próximo 13 de abril concluye la cuarentena, aunque siguiendo el ejemplo de países del mundo que han vivido o están viviendo esto, la misma se extendería al menos hasta fin de mes. A partir de principios de mayo, entonces, hay que contar dos o tres meses para que los locales gastronómicos de la calle Arístides o Sarmiento, como también del resto de la capital y del resto de la provincia muestren la actividad tal cual era antes del 20 de marzo, cuando arrancó la cuarentena dispuesta por el gobierno nacional para frenar el avance del coronavirus en Argentina. Así lo estima Fernando Barbera, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines (AEHGA) de Mendoza. 

“Los estudios internacionales dicen que -al igual que el turismo- la gastronomía no se va a recuperar rápidamente. El consumo local, si bien se va a reactivar, será de a poco ya que es una actividad que convoca a gente y prevalece el miedo de la gente a  contagiarse.  Esperamos que la gente, cuando termine esto, con las ganas de salir vuelva a los restaurantes. Pero va a llevar un tiempo. Nosotros calculamos dos o tres meses“.

Entrevistado por No Tan Millennials afirmó que “estamos trabajando en protocolos de reapertura que tengan protocolos de seguridad  y de salud para nuestros clientes” aunque anticipa que “la gente no va a tener mucha plata” y que el consumo del cliente en esa actividad “puede ser reemplazada”.

Y señaló que “son muchos los sectores afectados” por esta crisis, por lo que habrá que buscar las herramientas “que nos permitan mantener el trabajo y que se reactive el consumo. Habrá que buscarlas en conjunto con el sector público“, finalizó el titular de la entidad.

Escuchá la entrevista completa en MDZ Radio:

https://mdzradio.mdzol.com/article/view?slug=la-preocupacion-es-que-no-se-fundan-muchas-empresas-gastronomicas-para-que-no-se-pierdan-empleos

Tragos embotellados y delivery hecho por los dueños: los bares y restaurantes gourmet se adaptan

Fuente: Clarín ~ El coronavirus alteró el ritmo de vida del mundo. El aislamiento social, preventivo y obligatorio generó preocupación en varias personas que tienen sus comercios. Uno de los tantos sectores perjudicados son los bares y restaurantes gourmet, cuyo principal ingreso es la venta en salón. Por eso tuvieron que cerrar sus puertas. Ante esto, varios implementaron el servicio de delivery para hacerle frente a la pandemia. Pero al mismo tiempo debieron conservar la particularidad de sus productos. Es un desafío muy importante para sus dueños, porque la presentación ocupa un lugar fundamental en el estilo de estos lugares. Sus clientes están acostumbrados a este nivel y el objetivo es mantener la línea de siempre.

“La gran mayoría de los restaurantes gourmet están cerrados y no hacen delivery. Los que no contaban con el servicio no tiene sentido que lo sumen ahora, porque el posicionamiento lleva tiempo y no vendés. Nosotros tenemos un caso, el de Puerto Cristal, que se abrió al delivery. Pero a otros no les conviene seguir pagando costos enormes como la luz y el gas sólo con el servicio de entregas, que te sirve como un complemento a la venta directa en el salón”, le explicó Ariel Amoroso, vocero de la Cámara de Restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires, a Clarín.

Karina Fernández, dueña de Puerto Cristal, con especialidad en pescados y mariscos, contó que pudo empezar con el servicio de delivery. Pero que lo hizo gracias a que tiene otro local en Monserrat, llamado Alameda, donde vende principalmente pizza y otras comidas, y donde ya ofrecía ese servicio.

“Usé la base de clientes de Puerto Cristal para adaptarlo al servicio de delivery. Estamos a 20 cuadras de la pizzería. Le ofrecemos a nuestros clientes pizzas, pescado y otro tipo de comidas. No tengo el plato detallado y delicado al que están acostumbrados mis clientes, porque en estas condiciones se desfigura el formato  que ellos quieren”, reconoció Fernández en diálogo con Clarín.

En el caso de Tres Monos Bar, en Palermo, brindan delivery a sus clientes desde el primer momento en el que se decretó la cuarentena obligatoria. Desde diciembre, según su dueño, Sebastián Atienza, ya tenían un sistema implementado de take away. ¿Cómo lo hacen? Embotellan cócteles para que la gente se pueda llevar y tomar en su casa. Lo único que tienen que hacer los clientes es sumarle un hielo a la bebida.

“Son tragos más elegantes que los que uno puede comprar en un supermercado. Empezamos a recibir pedidos vía Instagram y ahora nos vamos a sumar a Rappi. Ofrecemos 10 cócteles distintos, que son los que pueden llegar en buenas condiciones a tu casa. Hay muchos ingredientes que se usan en la coctelería que no son recomendables para mandar vía delivery. Los tragos salen en unas botellitas de 125 mililitros, se empacan al vacío y después en una bolsa de papel madera. De esta manera llegan en buen estado y sin manoseo”, explicó Atienza.

Otro local que sumó el servicio de delivery a su restaurant fue Osaka, que ofrece fusión de comida japonesa y peruana. El local está en Palermo. Al principio, al delivery lo hacía su propio dueño, Agustín Latorre, y los mozos que querían sumarse. Ahora ya tienen contratada una red de taxis para repartir.

“Trabajamos con una carta reducida. Hay platos que no se pueden enviar, como el omakase, que es una creación del chef en el momento. Tampoco podemos mandar platos calientes y los postres, que tienen una presentación muy exclusiva. Decidimos no entregarlos para que no se pierda la integridad del producto. Vendemos platos de alta calidad, adaptables para poder enviarlos por delivery y que lleguen al cliente para que los disfrute como si estuviera en el restaurant”, explicó Latorre.

Además, explica otro inconveniente: “Nosotros trabajamos con productos del día, con pesca fresca que se hace difícil de conseguir debido al transporte. Por eso, algunos platos pueden variar según el día”.

Quotidiano, una cadena de restaurantes que tiene tres sucursales en Capital, también decidió comenzar con la entrega de sus comidas a los domicilios de sus clientes. Ellos cocinan pastas especiales hechas a mano y sándwiches. Sus dueños contaron que no tenían pensado hacer delivery, pero se transformó en una necesidad para subsistir ante la imposibilidad de abrir sus locales.

En el mismo sentido, el restaurant Dandy, se sumó a la modalidad en dos de sus sucursales: Dandy Grill (Palermo), donde la especialidad son las carnes, y Dandy Dely (Recoleta), en el que se enfocan más en sándwiches, hamburguesas y licuados, entre otros. En un principio no lo hicieron por una cuestión de cuidado de los empleados y de la gente. Pero como la cuarentena se extendió, tomó la iniciativa de comenzar con el delivery, con un empaque diseñado especialmente y con una carta reducida. Es una estrategia para mantener el negocio funcionando y sostener las fuentes de trabajo y llegar al cliente con el producto.

Cada comerciante se las rebuscó para poder salir al mercado con la misma originalidad que lo hacía anteriormente. No obstante, las casas de comida rápida, por ejemplo, si bien sufren pérdidas por no abrir sus salones, ya tienen un sistema de delivery establecido y les es un poco más sencillo readaptarse a este nuevo escenario. Además, cuentan con una complicación menos que es que no necesariamente tienen que empaquetar de manera exótica a sus productos.

Uno de estos locales es el de Deniro, que tiene alrededor de 30 puntos de venta en Buenos Aires y el jueves comenzó a repartir sus hamburguesas de entraña por primera vez en lo que va del confinamiento. Según su dueño, Esteban Siderakis, esperaron a este momento para poder organizarse con los números de WhatsApp. Por ese medio los clientes harán sus pedidos y, también, a través de la aplicación Deniro, que se descarga por Play Store.

“Teníamos que ver cómo lo encarábamos desde el personal, las compras, el stock y los pedidos. Ahora la idea es dar servicio de delivery. Es un menú acotado de seis hamburguesas, que son las más vendidas de las 15 que ofrecemos normalmente. Lo hacemos con la mitad del personal y en un horario reducido. Por el momento abrimos a la noche, todos los días. Tenemos un protocolo de sanidad para hacer las entregas y le tomamos la temperatura al personal antes de que ingrese”, reveló. Además, anunció: “Parte de las ventas se van a destinar a llevar hamburguesas a un centro de salud por semana”.

Las cadenas de comida rápida piden medidas urgentes al Gobierno

Fuente: La Nación ~ Distintas cámaras del sector gastronómico y hotelero solicitaron al Gobierno una serie de medidas urgentes para “aliviar las dificultades” que atraviesan por la abrupta caída de la actividad que generó el aislamiento total obligatorio. Entre los pedidos se incluye desde créditos a tasa 0% para financiar salarios a dejar de pagar el alquiler mientras continúen paralizadas las ventas.

El pedido se hizo a través de un comunicado conjunto de representantes de los sectores de comidas de servicios rápidos (como McDonald’s, Burger King, Mostaza, KFC y Wendys, Sturbucks), confitero-pastelero, hotelero y gastronómico, pizzero, heladero y panadero. Solicitaron que las medidas se adopten “a la brevedad” ante “el riesgo evidente que sufren las empresas del sector”.

Por un lado, solicitaron financiación a tasa 0% de salarios declarados en el formulario 931 de AFIP, por el término que dure la crisis por el avance del coronavirus. Además, financiamiento de deuda de pagos de suministros a tasa 0%.

En el plano laboral, pidieron el otorgamiento y ampliación de los programas Repro “en forma directa y de fácil acceso para todo el sector, por todo el tiempo que dure la crisis”. Asimismo, excepción de aportes y contribuciones patronales y habilitación de procedimientos preventivos de crisis. Algunos de estos puntos fueron abordados en Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, dictado hoy mediante un DNU.

En materia previsional, las cámaras requirieron “suspender las medidas que impiden el otorgamiento de créditos a los contribuyentes que tengan mora en el sistema” y “autorizar el pago de las declaraciones juradas de aportes y contribuciones de la seguridad social en tres cuotas iguales distribuidas a lo largo del mes siguiente al que se liquida, sin intereses”.

Además, los empresarios del sector propusieron una serie de medidas tributarias, entre las que se incluye dictar las medidas necesarias que contemplen el diferimiento de plazos de presentación de diferentes obligaciones de información, declaraciones juradas y requerimientos fiscales. También buscan suspender toda medida cautelar que afecte la liquidez y el capital del trabajo empresario, entre otros pedidos.

Por último, solicitaron una serie de decisiones normativas entre las que se cuenta la “suspensión del devengamiento de arrendamientos por los períodos sin ventas” y la “suspensión de cortes de suministro de energía eléctrica, gas y agua” y que, en el caso de la energía eléctrica, no se cobre el concepto fijo de potencia contratada.

Los gastronómicos también hicieron pedidos directamente al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: que no se cobre por seis meses Ingresos Brutos ni ABL al sector y que se dispongan créditos del Banco Ciudad a tasa 0% por el total de la nómina salarial de cada uno de las empresas del sector.

El pedido fue firmado por los titulares de las siguientes entidades: Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC); Asociación de Propietarios de Pizzerías, Casas de Empanadas y Actividades Afines de la República Argentina (APPYCE); Asociación Panaderos Capital (APACA); Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA); Cámara Argentina de Establecimientos de Servicio Rápido de Expendio de Emparedados y Afines; Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA).

Una mermelada mendocina entre las mejores del mundo

Fuente: Mundovoz ~ Una buena noticia llegó en estos días desde Londres, Inglaterra y es que una mermelada hecha en Mendoza había sido distinguida en el célebre Concurso Mundial de Mermeladas originales, conocidos como premios Artisan y B & B.

Dulce Flor ganó con su Mermelada de pomelo con pétalos de rosa y en el evento impresionó a los jueces con su apariencia, color, consistencia, aroma y sabor.

La delicatessen mendocina es llevada adelante por María Fernanda Piffaretti, quien es la dueña de Dulce Flor. Es diseñadora industrial y profesora adscripta en la cátedra Diseño y Territorio de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo. Además estudió gastronomía en el Instituto Arrayanes. Es amante de la cocina y lleva varios años investigando y leyendo sobre flores orgánicas comestibles.

Fernanda comentó que “estamos muy contentos de haber ganado este premio en el marco de una competencia mundial muy importante. Hace cuatro años que venimos haciendo nuestra mermelada y nuestros clientes siempre nos han dicho que es una de las mejores mermeladas que jamás hayan probado”.

¿Cómo nació el dulce?

“En mi infancia mi abuela me daba pétalos de rosas para comer a modo de premio o cuando la visitaba. Recuerdo su bol con pétalos de rosas secos, en algún lugar de mi cabeza quedó eso”, evoca Fernanda. Ese gusto ahora se convirtió en un prometedor emprendimiento gastronómico y es parte de una tendencia que crece y que suma cada vez más adeptos.

Hace cinco años, Fernanda comenzó a probar la elaboración de dulces con flores. Empezó cultivando sus primeros rosales, asegurándose de que no tuviesen pesticidas. Tras varios años de pruebas, con asesoramientos y aprobación del Programa Incubadora de Empresas y la Facultad de Ciencias Agrarias, llegó al Ministerio de Industrias y obtuvo un subsidio, que le permitió comprar diferentes elementos y comenzar el mentado proyecto. Desde hace menos de un año, sus dulces están autorizados para ser comercializados.

Elaboración

Los ingredientes de este dulce natural son pétalos, frutas y azúcar. No contienen aditivo ni gelatinas. La rosa se cosecha cuando ya está bien abierta. Con el jazmín no sucede lo mismo: se cosecha apenas florece, ya que de otro modo se pone marrón y cambia el aspecto del dulce.

Se utilizan los pétalos frescos y los que no, se secan y se conservan para la época en que no hay floración. Estos se colocan en bandejas cubiertas con papel tisú y deben estar a oscuras para que no se enrarezca su color. En función de la cantidad de pétalos que se puedan cosechar es la cantidad que se logra producir. Luego de obtener los pétalos se trozan junto con las frutas y pasan por unas horas de maridajes para que los sabores se suelten. En la cocción viene una segunda etapa, donde se hace una especie de pulpa y se agregan más pétalos. Finalizada la cocción, se envasan y se pasteurizan para prolongar la vida útil de este producto totalmente natural.

Actualmente, Fernanda elabora seis tipos de mermeladas, con rosas rojas, jazmines del cabo y azafranes. Se trata de recetas cuidadosamente elegidas y testeadas. Los gustos que incluyen pétalos de rosa van acompañados de pomelo, manzana, frutilla y uva malbec. El jazmín va con peras, y el azafrán, con mandarina.

Estas mermeladas pueden encontrarse en Sol y Vino Mendoza, LeRoro Cakes Buenos Aires, Bodega Lagarde, Shop Gallery Aeropuerto Mendoza, Shop Gallery Sheraton Mendoza, Bodega Decero, La Pausa, Shop Galería Aeroparque Buenos Aires.

La competencia

Los Premios a la Mermelada Original del Mundo se fundaron en 2005 para ayudar a preservar, cultivar y ampliar una de las más británicas de las costumbres: la fabricación de mermeladas.

El evento es de reconocimiento mundial y cuenta con el apoyo de empresas líderes como Fortnum & Mason, The Worshipful Company of Fruiterers y PaddingtonOso.

En 2019 se enviaron casi 3.000 frascos de mermelada desde países tan lejanos como Corea del Sur, Botswana, Japón, Australia, Líbano, Japón, Estados Unidos, Argentina, Senegal y Filipinas.

Los inquilinos de los locales se resisten a pagar los alquileres

Fuente: La Nación ~ “No vamos a pagar el alquiler en abril. Prácticamente no tuvimos ingresos y a futuro el panorama es desolador “, es contundente el CEO de una reconocida compañía de turismo. “La prioridad es pagar los sueldos”, justifica. Así relata un broker inmobiliario la conversación telefónica que mantuvo con uno de sus principales clientes en medio de la pandemia de coronavirus .

La misma postura tomó el grupo Inditex, propietario de Zara -la firma que gasta una media de alrededor de 320.000 euros al año por local-. La decisión de la casa matriz fue: este mes no cumplirá los contratos de alquiler en ningún país del mundo. Lo mismo anunciaron los grupos Adidas y H&M, en Alemania, una decisión que generó “indignación” en el gobierno de ese país y una polémica que llevó a la marca deportivo a cambiar de idea y cumplir los contratos. La firma de indumentaria sueca con más de 5000 puntos de venta y la que más gasta del mundo en alquileres -alrededor de doscientos millones de euros al mes- se mantuvo en su postura.

En otros países como Italia se dieron situaciones similares: Confindustria Moda pidió la revisión de los montos hasta que la actividad comercial, turística y residencial se recupere por completo. Lo mismo hizo Primark en Inglaterra mientras que Fraser y Arcadia, el grupo dueño de Topshop y Topman solicitó una reducción del 50%.

En línea con lo que pasa en el mundo, IRSA, el grupo propietario de los principales shoppings del país, generó alivio a sus locatarios cuando les informó por medio de una carta no cobrará los fee mensuales que vencían a principio de este mes. En otros casos fueron las marcas las que tomaron la posta y algunas cadenas comerciales instaladas en inmuebles ubicados en las principales avenidas porteñas comunicaron a los propietarios de los locales que no sabían qué porcentaje del alquiler pueden afrontar.

En gastronomía, uno de los rubros más afectados, las cadenas internacionales instaladas en la Argentina también están negociando dejar sin efecto el valor mínimo de alquiler que es el monto que pagaban si el porcentaje de las ventas -que suele ser entre 4% y 8%- no cubría el mínimo negociado en el contrato. De esta forma buscan atar el alquiler a resultados, es decir a un porcentaje de lo que facturaron hasta el jueves 19 de marzo cuando arrancó la cuarentena obligatoria decretada por el presidente Alberto Fernández. “Nadie quiere jugarse con un mínimo fijo”, sintetiza uno de los agentes inmobiliarios consultados.

Inquilinos de otros rubros, tal vez contemplando la relación de años que tienen con los locadores, prometen pagar el 25% del valor mensual y dejar otro 25% pendiente, y financiarlo en cuotas en algún momento del año. “No podremos afrontar más del 50% del valor mensual estipulado en el contrato”, reconoce el fundador de una reconocida cadena.

Aunque por ahora no lo están utilizando de forma explícita en las negociaciones, “la carta” en la que se amparan los inquilinos es el artículo 1203 del Código Civil que los protege. La norma establece que “si por caso fortuito o fuerza mayor el locatario se ve impedido de usar o gozar de la cosa, puede pedir la rescisión del contrato, o la cesación del pago durante el tiempo que no lo pudiera usar”.

El impacto del decreto

En este contexto, el decreto del Gobierno que establece el congelamiento de los alquileres de las viviendas residenciales y que también corre para los locales comerciales no tiene demasiada relevancia en términos prácticos. Los inquilinos, con las persianas bajas, reconocen no tener margen para cumplir los contratos. Y los dueños de los locales que tenían pautado el ajuste semestral -que varía entre 12% y 18%- en los próximos seis meses no se preocupan por ese tema, ni piensan en desalojar a quienes no paguen -además si quisieran no pueden hacerlo-.

“El decreto congela los alquileres a marzo, impide los desalojos y le permite al inquilino pagar la diferencia que se genera por la actualización en cuotas sin interés a partir de octubre. También prorroga en forma automática aquellos que se vencían en los próximos seis meses”, detalla Rafael Baigún, presidente de la inmobiliaria homónima.

La prioridad hoy para todas las partes es lograr un acuerdo “lógico”. Y en los primeros ensayos se percibe cierta buena predisposición. ¿La razón? A los propietarios no les conviene quedarse con el local vacío en plena recesión económica local y mundial, y los inquilinos no quieren perder un inmueble bien ubicado, ni la inversión que realizaron en ambientación y equipamiento. “Hay casos en los que estuvieron años para conseguir un buen local en focos como Acoyte y Rivadavia o sobre la avenida Santa Fe”, explica Domingo Speranza, presidente de Newmark Knight Frank argentina. Además, todos coinciden en que en algún momento, la actividad retornará.

Cada caso, un mundo

Las negociaciones son casi quirúrgicas y se dan caso por caso. Speranza explica que los inquilinos buscan “una ventana de tiempo” y si bien no se puede generalizar, las quitas en los alquileres -que en su mayoría se cierran en pesos- de quienes puedan pagarlos oscilarán entre 30% y 50%. “La diferencia se comprometen a pagarla cuando vuelva la actividad”, explica el broker.

En algunos casos incluso están extendiendo un mes el contrato de alquiler: es decir si vencía en agosto de 2021 se quedarían hasta septiembre. “El tema es que se cortó la cadena de pago y se está generando una bola de nieve que genera mucha incertidumbre”, analiza Speranza. “En muchos casos se acuerda un valor hasta septiembre de este año, acordando a finales de ese mes y en base a la situación del momento pactar nuevos cánones”, agrega otro mecanismo, Mariano Costa, asesor senior de Mariana Stange Real Estate.

“No es lo mismo un propietario que necesita el dinero del alquiler para vivir que uno que tiene 20 inmuebles”, aclara Marcelo Salas Martínez, presidente de Café Martínez con 200 puntos de venta (10 propios, el resto son franquiciados). El empresario está proponiendo pagar un proporcional de las ventas facturadas hasta el día que arrancó el aislamiento social, el próximo mes no pagar el alquiler y dejar asentada la deuda, y luego analizar cómo se recupera la economía para definir el monto que, de no extenderse el periodo de aislamiento social, estaría atado a un porcentaje de las ventas. Este sistema es similar al que algunas cadenas gastronómicas implementaron en la crisis de 2001 cuando no pudieron afrontar los pagos de los alquileres, dejaron la deuda pendiente y la saldaron cuando “la rueda volvió a girar”.

Marcelo Zuliani, gerente comercial de la compañía de servicios inmobiliarios Colliers Internacional apela al sentido común de las partes. “En estas circunstancias de excepcionalidad inquilino y propietario deben ‘cuidarse mutuamente’ y arribar a un buen acuerdo de corto plazo”. “Son relaciones de años que no se pueden romper por una situación puntual. Nuestros contratos son a 10 años, 120 meses que no se alterarán por una situación como la que atravesamos”, agrega Fernando Storchi, CEO de Megatlon que con 42 sedes, todas en locaciones alquiladas, asegura, en 30 años jamás haber rescindido un contrato.

El empresario reconoce que su prioridad es pagar los sueldos de las 1200 personas que emplea. La cadena de gimnasios cerró las puertas de sus establecimientos cinco días antes de que el presidente decretará la cuarentena obligatoria y la presunción de Storchi es que para su rubro ese periodo se extenderá más. “Seguramente los gimnasios seguirán cerrados una vez que se finalice al aislamiento social obligatorio”, afirma el empresario que decidió compensar a los clientes con el 100% de los días que no pudieron utilizar el gimnasio. Es decir si el abono terminaba en enero, se extenderá por el plazo que las puertas de los establecimientos permanecieron cerradas.

Baigún explica que los conflictos más complicados de resolver se darán en los casos de los propietarios que son inquilinos, es decir que dependen de que se cumpla el contrato para pagar sueldos y el alquiler del inmueble en el que desarrollan su actividad. “En estos casos se harán pequeños acuerdos de corto plazo pero será clave que las partes sean sensatas”, explica.

No todos sufren lo mismo

En cada negociación además del perfil del propietario del local también influye cómo afectó el COVID-19 al sector: las farmacias, los supermercados de cercanía y los bancos no están manifestando problemas para el cumplimiento de los contratos. El rubro textil y el gastronómico en cambio están más complicados: muchos de ellos se reconvirtieron rápidamente y están ofreciendo delivery con alguna de las empresas de envío y mensajería, pero los números no cierran.

“Terminamos marzo con una caída de ventas del 50% y esperamos un abril por debajo del 30%. Con este escenario podremos afrontar una parte de los salarios del mes de abril y para continuar con la actividad estamos comenzando conversaciones con propietarios de nuestras locaciones”, relata Ariel Davalli, presidente de Gelato Natural, la empresa dueña de la marca Chungo.

El empresario reconoce que entre los 30 tiendas, una propia y el resto franquicias, se viven realidades muy dispares:, centros comerciales, propietarios de un solo local y dueños de varias locaciones pero el planteo es el mismo, con el nivel de ventas no hay otro camino de negociar como se pagará abril y luego ver como reanuda la actividad”. “Tenemos claro que la reactivación será muy lenta ya que los hábitos de consumo cambiaran radicalmente en los primeros meses”, adelanta. Adrián Mercado, presidente del Grupo que lleva su nombre coincide en que “los efectos negativos continuarán porque, los locales gastronómicos van a tener que respetar ciertas distancias entre las mesas y los ingresos caerán”.

Guido Mosin, research Manager de JLL, cree que los más afectados serán los locales que venden productos no esenciales: “Es probable que aumente la aversión al desplazamiento por parte de los consumidores. De este modo, es posible que se contraiga la cantidad de compras espontáneas”, relata. Zuliani trata de encontrar el lado positivo: “La gente está muy contenida y una parte de la población generó cierto ahorro al no salir de sus casas que podría volcarse al consumo cuando la cuarentena termine”, finaliza.